Los aumentos en transporte público y peajes marcan el comienzo de una nueva etapa de ajustes en el conurbano.
Tarifazo en el AMBA: suben colectivos, trenes y peajes a partir del 1° de agosto
El 1° de agosto entra en vigor un nuevo cuadro tarifario que afecta a colectivos, subte, trenes y autopistas. Las subidas superan la inflación del año, con incrementos del 4,4% en la provincia y del 3,9% en la Ciudad de Buenos Aires. El saldo negativo de la tarjeta SUBE sigue congelado.
Aumentos en colectivos y subte: la diferencia entre el conurbano y CABA
A partir del 1° de agosto, el transporte público en el AMBA enfrenta un nuevo escalón de subidas. En la Provincia de Buenos Aires, las líneas de colectivo con numeración del 200 en adelante suben un 4,4%, mientras que en la Ciudad de Buenos Aires el incremento es del 3,9%. La fórmula aplicada suma la inflación del año a dos puntos porcentuales, una práctica que ha sido criticada por organizaciones vecinales.
En el conurbano, el boleto mínimo de colectivo pasará de $1.111,19 a $1.158,79 en los primeros 3 km, una subida que se traduce en un costo adicional de $47,60. Las tarifas de mayores distancias también crecerán: de 3 a 6 km subirán de $1.250,08 a $1.315,04, y para trayectos superiores a 27 km, el precio pasará de $1.959,58 a $2.060,81.
En la Ciudad de Buenos Aires, el impacto es más contenido. El boleto mínimo de las 28 líneas exclusivas (como la 4, 7 y 12) subirá de $820,99 a $852,90, un incremento de $31,91. El subte porteño también sufrirá el ajuste: con SUBE registrada, la tarifa pasará de $1.621 a $1.684, mientras que el pago en efectivo alcanzará $2.541,10.
Trenes y autopistas: una subida más acelerada
Los trenes del AMBA, que ya enfrentaban un escenario de ajustes, recibirán un incremento más fuerte. Las líneas de cercanías, como las de la Línea Sarmiento o la Roca, subirán un 6,3% según el promedio de las nuevas tarifas. En la línea 1 del subterráneo, los pasajes pasarán de $1.621 a $1.722, un aumento que afectará especialmente a los trabajadores que viajan en horas pico.
Las autopistas también se ven impactadas. El peaje de las rutas nacionales 22, 25 y 36 subirá un 3,5%, mientras que la ruta 11 verá un incremento del 4,2%. Esta decisión ha generado críticas entre los usuarios, quien consideran que los ajustes no se ajustan a la realidad de la inflación del año. «Es como si se nos estuviera quitando un porcentaje del bolsillo sin justificación», comentó un vecino de San Isidro.
El contexto de un año de subidas acumuladas
El ajuste del 1° de agosto no es el primero del año. En los primeros meses, las tarifas de colectivos ya habían subido un 4,8%, lo que sumado a la subida actual duplica el incremento anual. El saldo negativo de la tarjeta SUBE, que se mantiene en $165, también es un punto de preocupación para los usuarios, quienes denuncian que el sistema no se actualiza según el costo real de los servicios.
La inflación acumulada en el AMBA durante el año ha sido del 14,5%, un porcentaje que excede las subidas del transporte. «Es un ajuste que no solo afecta la bolsa de los usuarios, sino también su movilidad», señaló un representante de la Federación de Asociaciones de Vecinos del Conurbano. La situación ha generado una búsqueda de alternativas, como el uso de bicicletas o la movilidad activa, para reducir la dependencia de los medios de transporte convencionales.
La implementación del nuevo cuadro tarifario en el AMBA pone de relieve la presión sobre el transporte público y el costo de vida de las familias. Con subidas acumuladas que superan la inflación, los usuarios enfrentan un desafío adicional para mantener su rutina diaria. La falta de actualización del saldo de la tarjeta SUBE y la creciente dependencia de peajes también son puntos críticos que generan descontento. La situación exige una revisión de los modelos de financiación para evitar que los ajustes afecten desproporcionadamente a las personas más vulnerables.
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