Un desastre sin fin: el terremoto en Venezuela deja una crisis sanitaria en marcha.
Terremoto en Venezuela: la búsqueda de sobrevivientes se desvanece y la pandemia se acerca
El doble sismo del miércoles 24 de junio dejó miles de muertos y heridos. La OMS alerta sobre brotes por la baja vacunación. Rescatistas argentinos y vietnamitas retiran sus equipos, mientras vecinos siguen buscando a familiares con herramientas improvisadas.
La tragedia que azota Venezuela desde el doble terremoto del miércoles 24 de junio se convierte en una crisis sin precedentes. Después de más de diez días, las esperanzas de hallar supervivientes se desvanecen, y el foco se desvía hacia la prevención de epidemias. La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que la baja cobertura vacunal y el colapso de los sistemas sanitarios pueden generar brotes de enfermedades contagiosas en las zonas afectadas.
En La Guaira, la última esperanza se apoya en equipos de rescate que ya reducen su presencia. El grupo argentino de la Policía Federal y Bomberos desmanteló su campamento este sábado, mientras que otros rescatistas, como los mexicanos Los Topos y militares vietnamitas, comienzan a abandonar la zona. Aunque algunos permanecen en la búsqueda, el esfuerzo se vuelve cada vez más limitado. En el Estadio Fórum de baseball, donde se improvisó un campamento de la ONU, los sanitarios reemplazan a los equipos de rescate, marcando un cambio en la prioridad de la respuesta.
Los vecinos, sin embargo, siguen en la lucha. En Playa Grande, el argentino Cristian Kuperbank y un bombero de Santa Teresita continúan excavando escombros con la perra Katia, un perro de rescate. En la ciudad, los residentes actúan como voluntarios, usando pico y pala sin protección para encontrar a sus familiares. Los sanitaristas alertan que esta improvisación genera nuevos riesgos, ya que la falta de guantes y mascarillas aumenta la exposición a agentes patógenos.
El gobierno venezolano, aunque no reconoce el fin de las búsquedas, redirige los esfuerzos hacia la evaluación de viviendas habitables. La prioridad ahora es descomprimir la crisis habitacional, pero los especialistas coinciden en que la falta de infraestructura sanitaria y la desinformación sobre prevención de enfermedades multiplican la vulnerabilidad. Con cientos de muertos confirmados y miles de damnificados, el escenario se vuelve más complejo. La OMS recomienda una intervención inmediata, pero en un país donde la crisis humanitaria se agravó por décadas, la respuesta se antoja lenta y desorganizada.
La transición de la búsqueda de sobrevivientes a la lucha contra epidemias deja en evidencia la fragilidad de un sistema que no ha tenido tiempo de reaccionar. Con la vacunación en mínimos y la falta de recursos, el peligro de enfermedades contagiosas se convierte en el próximo desafío para una población ya devastada.
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