Sobreviven al caos: el sismo en Venezuela deja 2.645 muertos y 50.000 desaparecidos
Terremotos en Venezuela: muertos, heridos y busca de sobrevivientes
A once días de los sismos, La Guaira vive una fuerte militarización mientras se reportan más de 12.000 heridos. Messi envió un mensaje de apoyo a los afectados. Las tareas de rescate siguen en marcha, aunque las esperanzas se desvanecen para algunos.
El epicentro de los dos terremotos que sacudieron Venezuela el 18 de junio sigue siendo La Guaira, donde la situación se agrava con la falta de infraestructura y suministros. En la zona, la militarización se intensifica con filas de civiles esperando alimentos y agua, mientras autoridades y brigadas de rescate enfrentan la complejidad de un territorio al borde del colapso. El balance oficial eleva a 2.645 las víctimas fatales, más de 12.000 heridos y 50.000 personas desaparecidas, aunque los números no reflejan el esfuerzo desesperado para localizar a los sobrevivientes en escombros.
La solidaridad internacional se hizo presente en las redes, especialmente tras la victoria de la selección argentina en el Mundial 2026. Lionel Messi, que se encuentra en la zona, compartió un mensaje de apoyo: «La terrible desgracia por la que están pasando es difícil de explicar. Quiero darles todo el apoyo a toda esa gente que está sufriendo mucho… mandar mucha fuerza a toda Venezuela». El reconocimiento internacional no solo simboliza el apoyo emocional, sino también la coordinación logística que ayuda a aliviar la crisis en la que se sumerge el país.
Entre los casos más trágicos, el de Fabio, un niño de 9 años que lleva nueve días sin ser encontrado bajo los escombros de su hogar. Su madre también se encuentra desaparecida, y su padre, aunque desesperado, no abandona la esperanza. Es un escenario recurrente: el doble terremoto dejó miles de familias en la incertidumbre, con cientos de casos similares al de Lucas Gámez, el argentino que sigue siendo buscado en La Guaira. La complejidad del rescate se agrava con la dificultad de acceder a los lugares más afectados, donde los restos de edificios derrumbados impiden una búsqueda sistemática.
Los rescatistas, entre ellos argentinos y vietnamitas, trabajan en zonas críticas como el edificio Oasis Beach de Playa Grande, donde se encuentra un perro de nombre Katia, cuya presencia simboliza la esperanza en medio del caos. Sin embargo, en el caso del vicealmirante Gustavo Romero Matamoros, el jefe de la policía de La Guaira, las autoridades informaron que no hay señales de vida, aunque el equipo de rescate sigue en alerta por posibles cambios en la situación. En un contexto donde el dolor colectivo prevalece, la búsqueda de sobrevivientes continúa, aunque el horizonte parece cada vez más oscuro.
Mientras se avanza en la reconstrucción de una nación partida, el balance de los terremotos refleja la fragilidad de un sistema que no pudo absorber el impacto de una catástrofe sin precedentes. La solidaridad internacional y los esfuerzos locales siguen siendo la última esperanza para quienes aún están en la sombra de los escombros.
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