La tormenta interrumpió la última práctica de la Selección antes de la final contra España
Tormenta eléctrica detuvo entrenamiento de la Argentina en Nueva Jersey antes de la final del Mundial 2026
La lluvia y truenos obligaron a suspender las actividades al aire libre en el Red Bull Performance Center. Los jugadores regresaron al campo 45 minutos después del horario programado. Scaloni repartió pecheras naranjas y destacó un cambio en la selección de titular.
La tormenta eléctrica sacudió el Red Bull Performance Center alrededor de las 17:00 horas, deteniendo la última práctica de la Selección Argentina antes de enfrentar a España en la final del Mundial 2026. Según el protocolo de seguridad vigente, todas las actividades al aire libre se suspenderon al detectar actividad eléctrica en la zona, un criterio que ha retrasado partidos en esta edición del torneo. Los jugadores, técnicos y dirigentes quedaron confinados en el complejo deportivo, ubicado en las afueras de Nueva Jersey, hasta que la lluvia cediera.
Cuando la tormenta disminuyó, 45 minutos después del horario previsto, los futbolistas regresaron al campo. El entrenamiento fue breve, pero contó con detalles de preparación para el partido. Los jugadores realizaron calentamientos y ejercicios de pase corto, incluyendo una actividad de aceleración de 15 metros donde destacó Rodrigo De Paul. «Atraparse» en ese tramo fue un reto, y el mediocampista logró tocar la espalda de Lionel Messi, festejándolo como si fuera un gol. La sonrisa de los protagonistas contrastó con la intensidad de la jornada.
Mientras los arqueros se entrenaban en una cancha separada, Lionel Scaloni repartió las pecheras naranjas, tradición de la Selección. En esta ocasión, hubo 13 pecheras, como es habitual, pero un detalle llamó la atención: Gonzalo Montiel recibió el uniforme de titular, mientras que Nahuel Molina se quedó con la remera blanca. El cambio, aunque aparentemente casual, generó rumores sobre su posible inclusión en el once inicial de la final. Scaloni no confirmó ni negó la decisión, pero el gesto fue interpretado como un mensaje hacia el lateral.
El ambiente en el complejo fue de buenas vibraciones, a pesar del retraso. La concentración en el hotel de Short Hills, a 15 minutos del predio, fue testigo de la llegada de los jugadores. La tensión previa a la final, que se disputará en el MetLife Stadium el próximo domingo, se palpaba en cada movimiento. Los técnicos se movilizaron entre las instalaciones, mientras los futbolistas aprovecharon el tiempo para ajustar detalles técnicos. La tormenta, aunque interrumpió el plan, no dejó de lado el ritmo de preparación para el gran desafío.
El retraso en el entrenamiento no afectó la concentración del plantel, que priorizó la preparación física y táctica. El partido contra España, que se jugará el domingo, será el culmen de una eliminatoria marcada por la intensidad y el rigor. El ajuste en la elección de titulares sugiere que Scaloni sigue evaluando opciones para la final, pero la prioridad es mantener la cohesión del equipo en un momento clave.
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