Después de una semana de calor atípico que superó los 20°C en el AMBA, el clima se volvió inestable. El viernes se registró un fresco matutino con niebla y temperaturas entre 14°C y 17°C, pero la situación cambió a partir del mediodía. El SMN alertó sobre lluvias aisladas y tormentas con probabilidades del 70%, acompañadas de vientos del sur y sureste. La mayor preocupación de los vecinos se centra en el domingo, cuando la final del Mundial 2026 enfrentará al frío.

Para el domingo, el clima seguirá inestable: la madrugada y la mañana podrían traer chaparrones, pero a partir de la tarde se espera una tregua. Sin embargo, el cielo permanecerá nublado y la temperatura bajará bruscamente. Los organizadores de fiestas y los que asistan al partido deberán enfrentar un ambiente frío, con mínima de 10°C y máxima de 15°C. «Esto va a complicar las planificaciones, especialmente si hay que salir a la calle», dice un comerciante de La Plata, que ya ajustó horarios en su local.

El cambio climático afecta no solo al Conurbano, sino también a otras provincias. El SMN lanzó alertas por viento zonda, ráfagas fuertes y nevadas en zonas del norte y centro del país. Sin embargo, en la región metropolitana el impacto será principalmente el descenso térmico. Los servicios de transporte anunciaron que reforzarán protocolos para días fríos, mientras que las autoridades locales advierten sobre la necesidad de abrigarse.

La combinación de frío y lluvia podría afectar la movilidad en las horas de la tarde, cuando el partido se suspende. En San Nicolás, por ejemplo, las calles se inundan al primer chaparrón, lo que complica la llegada a puntos clave como la plaza principal. «Estamos preparados, pero siempre hay riesgos», reconoce un vecino de Quilmes. La situación también impacta a trabajadores que salen de noche, ya que la humedad y la baja temperatura pueden causar resfriados.

El frío y la lluvia del fin de semana redefinen la programación de la zona, con afectaciones en transporte, actividades al aire libre y preparativos para la final del Mundial. Los servicios meteorológicos insisten en la necesidad de abrigarse, mientras que las autoridades locales monitorean el impacto en la movilidad.