Tres profesionales de la salud egresados de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) están en Caracas, Venezuela, brindando apoyo a víctimas del doble terremoto del 24 de junio. Iara Salerno, médica tocoginecóloga; Juan Porto, médico clínico jubilado; y Pame Ariel Galina, pediatra del Hospital Mi Pueblo de Florencio Varela, forman parte de La Posta de Salud y Cuidados, una organización que promueve iniciativas de solidaridad. La misión, que se extiende hasta el 8 de agosto, incluye la asistencia en refugios y campamentos de la capital venezolana y otras localidades.

Galina, secretaria gremial de CICOP en su sección de Florencio Varela, destacó la organización espontánea del pueblo venezolano en la emergencia. «Fue la gente la que se movió para rescatar a sus seres queridos y crear campamentos para miles de damnificados. Venezuela ya atravesaba una crisis, ahora se complicó», explicó. La situación, según el testimonio de Galina, muestra una «resistencia comunitaria» que contrasta con el desgaste institucional.

Salerno, quien participó en la flotilla humanitaria a Gaza, subrayó la importancia de la solidaridad transnacional. «La ayuda no tiene fronteras. Teníamos que estar acá, apoyando a un pueblo hermano que atraviesa una situación crítica», dijo. Su participación en la misión refleja el rol de la salud en la lucha por la dignidad, un eje central de la campaña de solidaridad feminista impulsada por Pan y Rosas, agrupación vinculada a la diputada nacional Myriam Bregman.

El desastre en Venezuela, que dejó más de 200 muertos y decenas de milicianos sin hogar, pone de relieve la necesidad de redes internacionales de apoyo. La Posta de Salud y Cuidados, que también promueve acciones en el conurbano, ve en este caso una oportunidad para conectar con comunidades que comparten luchas por el acceso a servicios básicos. Mientras los tres médicos siguen en el país, se espera que su experiencia sea compartida con organizaciones locales, reforzando vínculos entre argentinos y vecinos del norte de América.

Los profesionales visitarán Caracas, La Guaira y otras zonas afectadas hasta el 8 de agosto, coordinando con grupos locales para ampliar el impacto de su labor. Su presencia en Venezuela también sirve como testimonio de la importancia de la solidaridad en contextos de crisis, un tema que sigue resonando en las redes de la salud pública en el conurbano.