Un adolescente tailandés abrió fuego en un colegio, matando a siete personas.

Un ataque planificado con armas de fuego legal

El adolescente, que se identificó como un estudiante de 14 años, atacó primero a sus abuelos en su hogar antes de dirigirse al colegio Debsirin, ubicado en la provincia de Nonthaburi. Según el primer ministro Anutin Charnvirakul, el ataque fue «bien preparado» y el arma, legalmente registrada, estaba guardada en una casa. El joven logró acceder a ella de forma misteriosa. «Es un incidente terrible que nunca debió haber ocurrido», afirmó el líder, destacando que el gobierno no permite la posesión de armas de fuego. Tailandia, con alrededor de 10 millones de armas en circulación, enfrenta un desafío institucional para controlar el acceso a estas.

Testimonios de un chico «trastornado» y un contexto de violencia escolar

Purin Khum, amigo del adolescente, contó a la AFP que el joven «era un chico trastornado» y que interesaba en el FBI y las armas. «Muchos otros alumnos lo acosaban», añadió. Esta no es la primera vez que se registra violencia escolar en el país. En febrero, un adolescente abrió fuego en un colegio del sur, matando al director y herizando a dos estudiantes. En 2022, un ex policía armado con una pistola y un cuchillo asesinó a 24 niños y 12 adultos en una guardería del norte. Estos casos reflejan una preocupación recurrente sobre la seguridad en instituciones educativas.

Heridos y un llamado a endurecer leyes de armas

Más de 30 personas resultaron heridas, de las cuales nueve se encuentran en estado grave. El primer ministro reiteró que las promesas anteriores de endurecer leyes sobre armamento no han detenido estos incidentes. «No hay excusa para esto», enfatizó, al tiempo que llamó a revisar la regulación del acceso a armas de fuego. La policía tailandesa enfrenta críticas por no haber previsto un ataque tan bien organizado, pese a los esfuerzos anteriores por controlar el uso ilegal de armas. La tragedia ha generado una discusión en redes sociales sobre la necesidad de reformas legales y medidas de prevención.

El caso, que deja a siete muertos y más de 30 heridos, ha abocado a una nueva oleada de demandas por parte de familias y activistas. Aunque el gobierno rechaza las críticas, la comunidad internacional sigue vigentes las medidas de seguridad en escuelas, especialmente en un país con altas tasas de posesión de armas. La investigación continúa para esclarecer cómo el adolescente accedió al arma y si hubo negligencia en su custodia.