Tras un frustrado intento de robo en una vivienda de San Isidro, tres adolescentes de 13, 16 y 17 años fueron detenidos en la madrugada de este miércoles. El hecho ocurrió en un domicilio de la calle Alto Perú, donde los jóvenes intentaron forzar una puerta y una persiana, pero fueron descubiertos por el propietario, quien alertó al 911 mediante las cámaras de seguridad.

El incidente comenzó alrededor de las 6, cuando los menores fueron vistos merodeando por el barrio. Tras elegir una vivienda donde no se encontraban los dueños, los delincuentes intentaron acceder al lugar, aunque el dueño mantuvo un cerco visual en tiempo real gracias a su sistema de vigilancia. Al detectar la actividad sospechosa, llamó al 911 y facilitó imágenes de las cámaras, lo que permitió a las autoridades identificar la ruta de los delincuentes.

El operativo conjunto entre la Policía Bonaerense, la Patrulla Municipal de San Isidro y el Grupo Táctico Operativo (GTO) se desarrolló en la zona norte del Conurbano. Las imágenes de seguridad mostraron cómo los jóvenes caminaron por la calle y, más tarde, intentaron forzar una persiana para entrar. La grabación clave, capturada por una cámara interna de la vivienda, fue clave para la identificación inmediata. Los efectivos llegaron a la zona alrededor de las 7.40, y tras más de una hora de búsqueda, los tres menores fueron interceptados a pocas cuadras del lugar del hecho.

La causa quedó a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil de San Isidro, bajo la carátula de «robo en fiesta». La policía destacó la importancia de las cámaras de seguridad en la prevención de delitos, ya que en este caso permitieron una respuesta rápida y precisa. El dueño de la casa, que no quiso dar más detalles, señaló que las cámaras fueron fundamentales para evitar un robo que pudo haber sido más grave.

Los menores serán sometidos a un proceso judicial en el marco de la responsabilidad penal juvenil, lo que incluye medidas de protección y orientación. La policía subrayó que el uso de cámaras en zonas residenciales se está volviendo clave en la detección de actividades delictivas, especialmente en casos donde los delincuentes actúan en horas de baja visibilidad.