Argentina no solo venció a Argelia, sino que lo hizo con autoridad. En un Mundial de ritmo intenso, una victoria inicial le da alenco Scaloni margen para manejar la semana. El técnico mantiene el estilo de la Copa América de 2021, con un mediocampo dinámico y posesión dominante. La presión y la agresividad permiten recuperar rápido la pelota, aunque en algunos momentos el déficit aparece cerca del arco.

La formación del primer tiempo mostró un cuadrado entre Almada, Mac Allister, De Paul y Enzo. Esa estructura facilitó la subida de los laterales y el desplazamiento de los volantes a los costados. El trabajo en equipo es asombroso, como un mecanismo bien engrasado. A eso se suma el toque de los grandes: pases filtrados, gambetas y el carisma de Messi.

El 10 rosarino fue clave. Necesitaba tres goles para igualar el récord de Mundiales y los convirtió en el primer partido. Es como el 10 de Maradona, con esa magia que no se explica. En defensa, Lisandro Martínez y Facundo Medina se adaptaron rápido, mientras que en el centro del campo, De Paul lideró el trabajo. Thiago tuvo un partido irregular, pero aún puede mejorar.

La Selección sigue en el camino correcto. Con Messi como eje, el equipo tiene potencial para seguir creciendo en el torneo.