El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó con incrementar los aranceles a Canadá para cubrir los daños causados por el humo de incendios forestales que se extendió hasta Nueva Jersey. La nube de contaminación, generada por incendios en Canadá, ensombreció cielos de Nueva York y la región donde el domingo se jugará la final del Mundial de fútbol entre Argentina y España. El mandatario acusó al vecino país de «no mantener adecuadamente» sus bosques, lo que según él «costa miles de millones de dólares» a EE.UU.

Los incendios forestales en Canadá, que afectan a 937 zonas activas, generaron alertas por mala calidad del aire en Estados Unidos. El Servicio Canadiense de Incendios reportó que la mayoría de las llamas permanecen fuera de control. Trump, en un comunicado, llamó a la negligencia ambiental «deliberada» y aseguró que el gobierno canadiense «no realiza tareas básicas de manejo forestal». La amenaza de aumentar aranceles surge en un contexto donde los niveles de contaminación en Nueva Jersey superaron los umbrales seguros para la salud.

El director ejecutivo del grupo de trabajo de la Casa Blanca para el Mundial, Andrew Giuliani, confirmó que las autoridades siguen la situación «de cerca». Aunque no se registraron víctimas mortales, los organizadores del partido advirtieron que el ambiente podría afectar la experiencia de los fans y jugadores. El MetLife Stadium, en East Rutherford, enfrenta desafíos logísticos para garantizar condiciones seguras para la final, una de las partidas más esperadas del torneo.

La amenaza de Trump refleja una postura política que mezcla cuestiones ambientales con temas económicos. Los incendios, que ya son recurrentes en Canadá, han impactado no solo el clima, sino también la calidad de vida en zonas cercanas. La crisis de contaminación, que se agrava con la temporada seca, pone de relieve la complejidad de abordar cambios climáticos en una región vulnerable. Mientras tanto, la final del Mundial, prevista para el domingo, sigue siendo un punto focal para la comunidad internacional, en medio de un escenario que combina deporte y desafíos ambientales.

La tensión entre Estados Unidos y Canadá por la contaminación ambiental se acerca al escenario del Mundial, mientras los incendios forestales continúan afectando la calidad del aire. La final Argentina-España enfrenta desafíos logísticos y climáticos, marcando un punto de inflexión en la relación entre deporte, clima y política internacional.