La Cámara de Diputados de Mendoza rechazó este miércoles el pedido de juicio político contra la vicegobernadora Hebe Casado, quien se salvó de enfrentar una investigación formal tras sus críticas racistas a la Selección de Francia. La iniciativa, presentada por un grupo de radicales, obtuvo 33 votos en contra, 11 a favor y tres ausencias, quedando muy lejos de los dos tercios necesarios para aprobarse. El respaldo del oficialismo y sus aliados, especialmente del PRO y La Libertad Avanza, fue clave para el rechazo.

Casado, quien llegó a la vicegobernación en alianza con el radical Alfredo Cornejo, fue criticada por su tuit en el que calificó a los jugadores franceses como «un equipo africano flojo de modales» tras su victoria sobre Paraguay en el Mundial. El comentario, publicado en julio de 2026, generó un fuerte repudio en el ámbito internacional, incluyendo la denuncia del embajador francés Romain Nadal, quien destacó que «el racismo no es una opinión, es un delito».

A pesar de la polémica, Casado defendió su postura argumentando que sus palabras respondían al «folklore futbolero», un discurso que se encauza en el tono informal propio del ámbito deportivo. Sin embargo, su alianza con el PRO y La Libertad Avanza —partidos que inicialmente apoyaron su ascenso— ahora se vuelve un escollo para el gobernador Alfredo Cornejo, quien tuvo que aclarar en la embajada de Francia que su gobierno no avalaba los dichos de su compañera de fórmula.

La iniciativa para el juicio político contó con el apoyo de bloques como el PJ mendocino, Fuerza Patria y la Unión Mendocina, que rechazaron el apoyo del oficialismo. Esta división refleja la complejidad de las dinámicas internas en la provincia, donde la defensa de una figura política puede generar tensiones entre aliados. El rechazo del juicio político no solo salva a Casado, sino que también pone de relieve la influencia de las alianzas en la política local.

El resultado del voto deja en evidencia el peso de las coaliciones en la política mendocina, donde el apoyo de partidos como el PRO y La Libertad Avanza se convierte en un factor determinante. Aunque Casado evita una investigación formal, su posición sigue generando controversia, especialmente en el contexto de la relación entre Argentina y Francia. La situación podría tener repercusiones en las próximas elecciones provinciales, donde la cohesión del oficialismo será clave.