La vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, estuvo presente en los tribunales de Comodoro Py este miércoles en un intento de resolver una demanda por calumnias e injurias contra Javier Negre, dueño del portal *La Derecha Diario*. La audiencia de conciliación, convocada por el juez federal Sebastián Casanello, se frustró al no presentarse el denunciado, según informaron fuentes judiciales. Villarruel llegó al lugar de la audiencia alrededor de las 11, acompañada de su custodia y la del edificio judicial, pero no hubo confrontación directa.

El expediente, presentado por la vicepresidenta, surge de un mensaje publicado en 2023 en la red social «X» por Negre, quien acusó a Villarruel de ser «traidora y golpista» al gobierno de Javier Milei. La denuncia se enmarca en una serie de conflictos legales que la vicepresidenta ha enfrentado en el ámbito judicial, especialmente tras criticar la postura de su equipo político. «Nos defenderemos con uñas y dientes. Esta denuncia no nos va a amordazar ni a mí ni a ningún compañero de La Derecha Diario», sostuvo Negre en declaraciones previas a la iniciativa.

El conflicto se enlaza con críticas previas de Negre hacia Villarruel por su rol en la aprobación de una sesión legislativa en el Senado en 2023, donde la oposición aprobó leyes que el gobierno de Milei rechazaba, como la emergencia en discapacidad. Además, Villarruel ya había presentado denuncias contra otros periodistas, como Eduardo Feinmann y Pablo Rossi, por críticas en la previa de una sesión de elecciones del Senado este año. Estas acciones reflejan un patrón de confrontación judicial entre la vicepresidenta y medios cercanos al gobierno.

La resolución del juez Casanello dependerá de si convoca una nueva audiencia o avanza directamente con la causa. En tanto, el caso resalta el clima polarizado en el ámbito político argentino, donde las acusaciones de calumnias se convierten en herramientas para cuestionar la legitimidad de figuras públicas. La defensa de Negre, al vincular la denuncia con el «tinte autoritario» de líderes como Pedro Sánchez, agrega un matiz ideológico al conflicto, que no deja de lado la discusión sobre el ejercicio de la libertad de expresión en el contexto de un gobierno en transición.

El juez Sebastián Casanello deberá decidir si avanza con la causa o convoca una nueva audiencia. El caso refleja la intensa polarización política y el uso de denuncias judiciales como herramientas de confrontación en el debate público.