El arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, pronunció una homilía durante la misa del Día de la Independencia en la Catedral metropolitana, en un acto que contó con la presencia del presidente Javier Milei. En su mensaje, el religioso llamó a «terminar con las cuevas de la corrupción» y criticó la división social, advirtiendo que «algunos aprovechan para dividirnos o enfrentarnos robándonos las esperanzas de salir juntos adelante». La crítica fue directa: «Haciendo que los pobres sean cada vez más pobres y ellos escandalosamente más ricos», afirmó.

García Cuerva enfatizó que su denuncia no se limita a un período político específico, sino que abarca «la necesidad de ser y parecer honestos y transparentes». «Esto no es cuestión de ser de tal o cual período político o gobierno de turno», insistió, al tiempo que rechazó las «palabras aisladas» usadas para fragmentar la sociedad. En su discurso, el arzobispo se refirió a la figura de Lionel Messi como un ejemplo de lo que Argentina «debería ser: unida, resiliente y con miras al futuro».

El presidente Milei escuchó la homilía en silencio, sin interacción visible con el público ni gestos que delaten su reacción. Llegó a la Catedral caminando desde la Casa Rosada, acompañado por su hermana Karina, su gabinete y figuras como el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, y el canciller Pablo Quirno. La asistencia del mandatario, junto a representantes del oficialismo, reflejó la importancia institucional del acto, aunque su actitud de atención pasiva contrastó con las declaraciones del arzobispo.

La crítica del arzobispo sobre la corrupción y la fragmentación social coincide con un contexto de polarización política y tensiones entre los sectores del poder. Las palabras de García Cuerva, pronunciadas en un espacio religioso con presencia de figuras del gobierno, podrían tener resonancia en un país donde la confianza en las instituciones sigue en crisis. Sin embargo, su mensaje no abordó directamente la gestión actual, sino que se centró en llamados a la cohesión, un tema recurrente en discursos religiosos y sociales argentinos.

La homilía del arzobispo marcó una intervención destacada en el marco del Día de la Independencia, resaltando la demanda por la transparencia y la unidad. Aunque Milei no respondió públicamente, la presencia del gobierno en el acto subraya la interacción entre la Iglesia y la política, un ámbito donde la crítica social a menudo busca equilibrar el llamado a la reconciliación.