Propuesta para recaudar y priorizar servicios públicos

El concejal del PRO, Lucas Yacob, presentó un proyecto que busca crear un sistema de recupero de costos mediante el cobro de un arancel a extranjeros no residentes que utilizan servicios municipales, como atención médica programada, deportivos y culturales. El proyecto, que se debatirá en el Concejo Deliberante de Avellaneda, busca redistribuir los recursos de manera más equitativa, según explicó el edil. «La prioridad la deben tener los argentinos que pagan sus impuestos, no podemos regalar servicios de salud programados», sostuvo Yacob en diálogo con el diario local.

La iniciativa se enmarca en un contexto de crisis en los servicios públicos del distrito, donde la falta de recursos y la mala administración de los existentes han generado largas demoras. Yacob señaló que en Avellaneda, la salud pública está en una situación «crítica», y ni siquiera se garantiza el acceso a servicios esenciales como la recolección de residuos o la seguridad. «No es posible ofrecer turnos de salud programados a todos, cuando hay argentinos que no pueden acceder», añadió.

Alineación con el gobierno nacional y el debate en la educación

La propuesta de Yacob no es aislada. En el marco de las medidas para ajustar gastos públicos, el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, había recordado a las universidades nacionales su potestad de cobrar aranceles a extranjeros no residentes para el acceso a la educación pública. Yacob señaló que su proyecto se inscribe en esa línea, al tiempo que aborda otros sectores. «En cualquier parte del mundo, un extranjero no residente paga por los servicios, ¿por qué no aquí?», cuestionó.

La iniciativa busca establecer un marco similar al aplicado en la educación, pero extendido a otros servicios municipales. Según Yacob, la medida no solo recaudará recursos, sino que también permitirá optimizar la asignación de recursos. «Hay demanda excesiva y pocos profesionales, por eso creemos que el arancel es necesario», sostuvo. El concejal destacó que en muchos casos los servicios públicos están saturados, lo que genera demoras que afectan a residentes y no residentes.

Impacto en la comunidad y posibles consecuencias

La propuesta generó reacciones en la comunidad, especialmente entre residentes que dependen de los servicios públicos. En barrios como San Isidro o Las Flores, donde la población es heterogénea, el cobro de un arancel a extranjeros no residentes podría generan tensiones. Sin embargo, algunos vecinos respaldan la medida, argumentando que la crisis fiscal del municipio exige nuevas fuentes de ingresos. «Si no se actúa, no va a haber servicios para nadie», dijo una vecina del barrio de Rincón.

Por otro lado, organizaciones de defensa de derechos civiles expresaron preocupación por la posibilidad de limitar el acceso a servicios públicos. En una carta abierta, destacaron que el cobro de aranceles a extranjeros no residentes podría profundizar la desigualdad, especialmente en un distrito con una población migrante significativa. «No podemos sacrificar el derecho a la salud y la cultura por la falta de recursos», alertó un representante de una ONG local.

Debate próximo y escenarios posibles

El proyecto de Yacob se discutirá en la próxima sesión del Concejo Deliberante, donde los ediles tendrán que decidir si aprueba o rechaza la iniciativa. Según fuentes del ejecutivo municipal, el arancel se estimaría en un 10% del valor del servicio, aunque aún no se especificó el monto exacto. La medida, si se aprueba, podría generar un impacto inmediato en los servicios de salud, deporte y cultura.

En el contexto de una gestión municipal marcada por ajustes y recortes, la propuesta se convierte en una opción para recaudar recursos. Sin embargo, el debate no se limitará a la aprobación del arancel. Los vecinos ya anticipan que la medida generará debates sobre la equidad en el acceso a los servicios públicos y la redistribución de recursos. «Si no se resuelve, la crisis se va a agravar», concluyó Yacob.

La discusión en el Concejo Deliberante de Avellaneda podría definir el futuro de los servicios públicos en el distrito. Mientras los residentes dejan en claro que el acceso a servicios básicos no puede depender del estatus migratorio, el proyecto de Lucas Yacob plantea un escenario de tensión entre necesidad de recaudación y garantía de derechos. La decisión, sin embargo, no solo afectará a extranjeros no residentes, sino también a toda la comunidad que depende de los recursos municipales.