Durante la madrugada de este sábado se registró un derrumbe parcial en el muelle 1 de Exolgan, en el partido de Avellaneda, en el contexto de fuertes precipitaciones que afectaron al AMBA.
Avellaneda: se derrumbó parcialmente un sector del muelle de Exolgan en Dock Sud
Un derrumbe parcial afectó al muelle 1 de Exolgan en Avellaneda durante la madrugada del sábado, en medio de fuertes lluvias que azotaron al AMBA. La empresa confirmó que el sector no está en servicio y que no hubo lesionados.
El derrumbe en el muelle y el contexto del temporal
La mañana del sábado se registró un derrumbe parcial en un sector del muelle 1 de la terminal de Exolgan, ubicada en Puerto Dock Sud, en el partido de Avellaneda. El incidente ocurrió bajo condiciones de fuertes lluvias que azotaron al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) durante la noche del viernes y la madrugada del sábado. Según datos del Servicio Meteorológico Nacional, en zonas como Avellaneda, Quilmes y Lanús se acumularon entre 60 y 88 milímetros de agua en 24 horas, superando los 100 milímetros en algunas partes de la Ciudad de Buenos Aires.
El sector donde se produjo el colapso estaba fuera de servicio y no formaba parte de la infraestructura operativa de la terminal portuaria. La empresa destacó que el incidente no afectó las operaciones habituales de la terminal, donde siguen entrando y saliendo contenedores sin demoras. Sin embargo, se iniciaron tareas de evaluación para determinar las causas del derrumbe y cuantificar los daños causados por el temporal.
El impacto en el conurbano y las complicaciones de la lluvia
Las fuertes precipitaciones provocaron anegamientos y inundaciones en múltiples municipios del conurbano bonaerense, entre ellos Avellaneda, Quilmes, Lanús y La Plata. En Avellaneda, las calles se saturaron de agua y se reportaron complicaciones en la circulación vehicular, especialmente en zonas cercanas al puerto. Vecinos de la zona describieron que las aguas se acumularon en las aceras y en algunas vías, obligando a los transeúntes a desviarse o usar caminos alternativos.
En el sector de Dock Sud, donde se registró el derrumbe, los trabajadores de Exolgan confirmaron que no hubo personas lesionadas. «El área afectada no estaba en uso, por lo que no hubo riesgo para los operarios», indicó un responsable de la empresa. Sin embargo, el incidente generó incertidumbre entre los trabajadores, quienes esperan que las autoridades identifiquen las causas del derrumbe para evitar futuros episodios.
La respuesta de Exolgan y las evaluaciones técnicas
La empresa Exolgan informó que ya se iniciaron las tareas de inspección para analizar la estructura afectada y evaluar si el derrumbe podría afectar a otros sectores del muelle. «Estamos trabajando en conjunto con ingenieros especializados para determinar el alcance de los daños y garantizar la seguridad de los trabajadores», detalló un portavoz de la compañía. Aunque el sector no forma parte de la operación normal, se realizan estudios para descartar posibles afectaciones a la infraestructura vecina.
Además, la empresa anticipó que brindará una actualización más detallada una vez que se finalicen las evaluaciones. Por ahora, se mantiene la actividad logística en el puerto sin interrupciones, pero se espera que los técnicos identifiquen si el incidente requiere obras de refuerzo o mantenimiento preventivo. Esta situación refleja el desafío constante de las terminales portuarias en la región para adaptarse a las condiciones climáticas extremas que marcan la estación invernal.
La conexión entre el clima y la infraestructura local
El derrumbe en Exolgan se enmarca en una tendencia que afecta a varias zonas del conurbano. Durante los últimos años, las tormentas de temporal han incrementado su frecuencia y intensidad, lo que pone a prueba la capacidad de las infraestructuras industriales y urbanas. En Avellaneda, donde el puerto opera como una de las principales terminales de carga, la relación entre el clima y la infraestructura es clave para la logística regional.
La empresa ha anunciado que trabajará en conjunto con organismos gubernamentales para implementar medidas de prevención ante eventos climáticos. «Necesitamos adaptar nuestras instalaciones para hacer frente a estas condiciones, que ya no son excepcionales», afirmó un representante. Esta postura refleja la necesidad de reevaluar la planificación urbana y la infraestructura en zonas propensas a inundaciones, un desafío que comparten comunidades y empresas en el norte del Gran Buenos Aires.
El derrumbe en Exolgan subraya la vulnerabilidad de las infraestructuras en la región ante los temporales. Mientras se realizan evaluaciones, la empresa y los vecinos esperan que las autoridades identifiquen soluciones para mitigar los riesgos, un tema que se hará más crítico en el contexto del cambio climático.
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