El dirigente peronista de Lanús, Agustín Balladares, alertó sobre una «decepción» generada por el manejo político local y advirtió que la falta de vocación colectiva en la gestión generó malestar en sectores de la comunidad. Planteó la necesidad de construir una alternativa más amplia y participativa para enfrentar los desafíos del distrito, que es clave en la política nacional.

Balladares defendió la unidad que llevó al peronismo al triunfo en las elecciones de 2023, considerando que fue un «proceso virtuoso y acertado tácticamente». Sin embargo, señaló que la ausencia de jefaturas claras en los distritos obligó a una alianza necesaria, pero que no todos creyeron en su éxito. «No muchos creían que este proceso de renovación iba a poder ganarle a Patricia Bullrich, pero lo logramos», sostuvo.

Sobre la actual gestión, el líder criticó la pérdida de la «vocación colectiva» y la adopción de una lógica «más sectaria» en el desarrollo de políticas públicas. «Se fue construyendo una lógica que no prioriza a la comunidad como protagonista», destacó, al referirse especialmente a la percepción de inseguridad y falta de atención a espacios públicos.

Remarcó que el descontento generó un «hundimiento» del peronismo en el distrito, incrementando el riesgo de que «vuelva la derecha». «El mejor aporte que podemos hacer los peronistas es garantizar la continuidad de la unidad y abordar las demandas de la comunidad», concluyó, al tiempo que apoyó a Axel Kicillof como candidato a la presidencia en 2027 y rechazó la condena a Cristina Fernández de Kirchner.

El cuestionamiento del manejo político en Lanús refleja tensiones internas en el peronismo, donde la necesidad de recuperar la confianza de la comunidad se convierte en un desafío para mantener la relevancia en un distrito con peso estratégico en el escenario nacional. La crítica de Balladares resalta el riesgo de fragmentación si no se aborda la percepción de desatención en temas prioritarios.