David Beckham disfrutó de una tarde relajada en Miami, donde la Copa del Mundo se vivió en primera fila. La transmisión oficial del duelo entre Escocia y Brasil incluyó una imagen de él con una copa de vino en el palco. El exdelantero, presidente de Inter Miami, aprovechó el encuentro para observar de cerca a Casemiro, quien será presentado oficialmente en la MLS tras su llegada del Manchester United.

El brasileño culminó su etapa en el United con un desempeño irregular, pero su potencial en la MLS lo convierte en una pieza clave. Beckham, que fundó el club, ve en su fichaje una apuesta por el crecimiento del fútbol norteamericano. La coincidencia con el Mundial en Miami le dio la excusa perfecta para acompañar el partido con un buen vino.

La combinación de un partido histórico y un placer personal marcó la tarde de Beckham. Su mirada sobre Casemiro refleja una estrategia clara para el futuro de Inter Miami.