Esteban Bullrich presentó su renuncia irrevocable al PRO, en carta dirigida a Mauricio Macri, criticando la «protección brindada a Manuel Adorni«. El exsenador señaló que esa decisión marcó la ruptura con el rumbo del partido, que fundó junto al exmandatario hace más de veinte años.

En el texto, Bullrich destacó su compromiso con los principios que supuestamente guiaron la creación del PRO: honestidad, cercanía y respeto por las instituciones. Sin embargo, sostuvo que las decisiones recientes del partido «no reflejan ese espíritu». La renuncia surge tras el rechazo del partido a avanzar con un pedido de censura contra el Jefe de Gabinete, investigado por la Justicia por enriquecimiento ilícito.

Bullrich explicó que «desde hace ya un tiempo» se siente distanciado de las decisiones del partido, pero solo la protección a Adorni consolidó esa ruptura. «No se trata de diferencias tácticas, sino de una distancia entre principios y acciones», escribió. El exministro subrayó que su rol en el PRO fue basado en «la vocación de servicio» y «la confianza depositada en mí por la sociedad».

La renuncia de Bullrich refleja un desgaste en la relación entre el exmandatario y su partido, marcado por la gestión del caso Adorni. Su salida podría generar un debate interno en el PRO sobre el rumbo de la organización.