La venta del videojuego Carmageddon, desarrollado por Stainless Games y publicado por THQ Nordic, volvió a estar permitida en la Ciudad de Buenos Aires tras una decisión de la Legislatura que derogó una prohibición de más de 28 años. La norma, sancionada en junio pasado, forma parte de la Ley de Hojarasca porteña, que busca eliminar reglamentos en desuso o que ya no cumplen su propósito. La medida revive un debate sobre el control del contenido digital, un tema que ha sido recurrente en el ámbito legislativo local.

La prohibición original del juego, vigente desde 1998, surgió tras un escándalo en el que los legisladores porteños acusaron a Carmageddon de incitar la violencia y el desorden en las calles. El título, lanzado en 1997, rompía con la premisa tradicional de los juegos de carreras al permitir al jugador destruir vehículos y atropellar peatones para ganar puntos. La mecánica, que incluía arrollar a niños o mujeres embarazadas para sumar puntuación, generó controversia inmediata en la comunidad gamer y fue censurado en el Reino Unido por la British Board of Film Classification.

Aunque el juego nunca llegó a comercializarse en Argentina tras su lanzamiento, la prohibición generó un debate sobre la regulación del contenido audiovisual y los límites del censura. En los años siguientes, la norma fue reinterpretada como un antecedente legal para censurar otros medios, como películas o videos musicales, que incluyeran violencia o escenas de choque. La decisión de derogarla ahora refleja un cambio en la percepción del contenido digital, donde la censura se ve cada vez más cuestionada como herramienta para regular el acceso a información.

La Ley de Hojarasca porteña, que también deroga normas obsoletas como la prohibición de publicidad de tabaco en espacios públicos, fue aprobada tras un debate que resaltó la necesidad de adaptar el marco legal a los avances tecnológicos. El caso de Carmageddon, aunque anecdótico, encarna una discusión más amplia sobre el equilibrio entre la regulación y la libertad de expresión. La medida no solo devuelve un juego de la década de 1990 a las tiendas, sino que también abre un espacio para reevaluar legislaciones anteriores que hoy se consideran desfasadas.

La derogación de la prohibición de Carmageddon no solo revive un caso histórico, sino que también marca un hito en la evolución de la regulación digital en la Ciudad. La decisión pone de relieve cómo las leyes de censura, creadas en contextos anteriores, pueden ser revisadas en un escenario donde el acceso a la información es más accesible que nunca.