Un hallazgo que revoluciona la paleontología
China descubre el ámbar más antiguo de la historia
Un estudio reveló fragmentos de 385 millones de años en Xinjiang, reescribiendo el registro geológico de esta sustancia. La investigación, publicada en *Science Advances*, muestra que plantas del Devónico ya producían resina.
En las profundidades del desierto de Xinjiang, investigadores chinos encontraron fragmentos de ámbar que datan de hace 385 millones de años, un descubrimiento que desplaza el registro más antiguo conocido en más de 65 millones de años. Los hallazgos, ubicados en la Formación Hujiersita, consisten en microscópicos fragmentos incrustados en carbón, con la pieza más grande medindo 1,5 milímetros. Este hallazgo, publicado en *Science Advances*, sugiere que plantas terrestres ya habían desarrollado mecanismos complejos para producir resina durante el período Devónico, un hito que cambia la narrativa sobre la evolución de estas especies.
La resina, conocida como ámbar fósil, se forma cuando plantas terrestres segregan sustancias químicas para protegerse de daños, como insectos o incendios. Hasta ahora, su presencia en depósitos paleozoicos era rara, lo que limitaba la comprensión de su origen. Los nuevos fragmentos, analizados con espectroscopia infrarroja y cromatografía de gases, revelaron una composición química similar a la de las resinas modernas de coníferas, lo que implica una evolución más temprana de sistemas de secreción en vegetación terrestre.
Este descubrimiento no solo amplía el horizonte temporal del ámbar, sino que también aporta pistas sobre cómo plantas del Devónico, época en la que la Tierra aún no tenía grandes animales terrestres, desarrollaron defensas biológicas. La presencia de resina en ese periodo sugiere que ciertas especies ya habían adaptado mecanismos para almacenar y proteger sus recursos, un proceso que hoy se estudia para entender mejor la diversidad ecológica de la era Paleozoica.
La investigación, liderada por el Instituto de Geología y Paleontología de Nanjing, abre nuevas líneas de estudio sobre la interacción entre plantas y ambientes extremos. Los científicos destacan que el ámbar no solo sirve como registro de la vida pasada, sino que también puede contener restos de insectos o esporas que ofrecen datos sobre ecosistemas ancestrales. Este hallazgo, sin embargo, deja abiertas preguntas sobre cuántas otras sustancias fósiles permanecen sin descubrir en zonas remotas del planeta.
El hallazgo en Xinjiang no solo reescribe la historia del ámbar, sino que también revela la complejidad de la evolución vegetal en el Devónico, ofreciendo nuevas perspectivas sobre cómo plantas terrestres se adaptaron a ambientes primitivos.
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