Lionel Scaloni deja entrever el fin de su etapa como entrenador de la Selección Argentina. El técnico, que cumplirá su contrato hasta diciembre, anunció que «cortará» su camino después de la fecha FIFA. Sin embargo, su despedida no será inmediata: por delante hay un semestre con seis partidos, incluyendo la Finalissima, que se disputará en febrero de 2027. La incertidumbre sobre su futuro persiste, ya que el presidente de la AFA, Claudio Tapia, sigue negociando su posible renovación, aunque la derrota en el Mundial marcó un antes y un después.

La FIFA habilitó una ventana internacional extraordinaria entre el 21 de septiembre y el 6 de octubre, permitiendo a cada selección disputar hasta cuatro partidos en un período de dos semanas. Argentina aún no tiene rivales ni sedes definidas, pero el club de la AFA prioriza el impacto de los partidos en el país. Las negociaciones se retrasaron hasta el final del Mundial, ya que el resultado en el torneo y la presencia de Lionel Messi fueron claves. Se especuló incluso con un partido contra Uruguay en la Copa Río de La Plata, aunque no hay confirmación oficial.

El rendimiento de la Selección en el Mundial 2026 abrió nuevas posibilidades. Si bien el equipo no logró un título, el fútbol argentino busca aprovechar la energía de los partidos en casa. La AFA evalúa la opción de celebrar partidos frente a rivales importantes en Argentina, algo que podría generar apoyo popular y financiación. Sin embargo, la falta de claridad sobre los rivales y sedes sigue siendo un obstáculo. El técnico Scaloni, al igual que el presidente Tapia, enfrenta la complicación de reconstruir un grupo como el que disputó dos finales consecutivas de la Copa del Mundo.

La decisión de Scaloni de terminar su ciclo a fin de año refleja una ruptura con el pasado. Aunque hay conversaciones para extender su contrato hasta 2030, el contexto del Mundial cambió radicalmente. La derrota ante España, especialmente, dejó una herida que ahora se transforma en una oportunidad para redefinir el rumbo del fútbol argentino. El técnico, que ya se mostró dispuesto a dejar el cargo, enfrenta la posibilidad de cerrar su etapa con un balance mixto: victorias, derrotas y un futuro incierto.

El cierre de Scaloni y los partidos de 2026 marcan un hito en la historia reciente de la Selección. La AFA busca aprovechar el impacto de los partidos en casa, pero la incertidumbre sobre rivales, sedes y el futuro del entrenador sigue vigente. La decisión final dependerá de cómo se gestione el periodo de Fechas FIFA y la capacidad de reinventarse tras el Mundial.