El Ejército colombiano rescata a 39 personas secuestradas por el ELN en una carretera del noroeste del país, en una operación que dejó dos soldados muertos y cinco heridos. Los civiles, incluyendo dos menores de edad, fueron detenidos en una ruta rural de Chocó, zona donde la guerrilla tiene un fuerte poder y financiación ilegal. El enfrentamiento ocurrió cuando los rebeldes abordaron dos autobuses, manteniendo un bloqueo que corta la vía entre Chocó y Medellín. La liberación, anunciada por las autoridades a la tarde, se logró tras un operativo que enfrentó a los secuaces del ELN, cuya presencia histórica en la región ha generado retenciones y extorsiones.

El ELN, grupo guevarista que desarmó en 2016 tras el acuerdo con las FARC, sigue activo en Chocó, donde ejerce control sobre población y recursos. Su presencia ha sido clave en la región, donde la minería ilegal y el narcotráfico financian sus acciones. La gobernación local exigió evitar el tránsito por la vía afectada, donde el Ejército y el ELN mantienen enfrentamientos. Las imágenes difundidas muestran tiroteos intensos, indicando que el conflicto persiste.

Según el último informe de Ideas para la Paz, el ELN contó con 6.810 combatientes en 2025, un 9% más que el año anterior. La guerrilla opera no solo en Chocó, sino también en el noreste y suroeste del país, lo que complica la paz. El gobierno de Gustavo Petro, exguerrillero del M-19, intentó sin éxito negociar un acuerdo, lo que muestra la resistencia del ELN a una solución política. La liberación de los civiles refleja la complejidad del conflicto, donde la violencia sigue siendo un factor central.

La zona de Chocó, fronteriza con Panamá, es un enclave clave para el ELN, que combina el control sobre la población con la explotación de recursos naturales. La comunidad local vive bajo el miedo a retenciones y extorsiones, mientras el Ejército intenta recuperar el control. La operación de hoy no solo resalta la persistencia del ELN, sino también el riesgo para los civiles en un conflicto que no muestra señales de terminar.

La liberación de los secuestrados revela la intensidad del conflicto en Chocó, donde el ELN mantiene un control que combina violencia y explotación. La operación, aunque exitosa, deja en evidencia la fragilidad de la paz y la necesidad de una estrategia más eficaz para resolver el conflicto.