La Selección Argentina se prepara para su segundo partido en el Grupo J del Mundial 2026. Mantener las costumbres es clave, y el asado se ha convertido en un ritual. Esta vez, el plato se preparó en un hall interno del hotel Origin de Kansas City, lejos de la calle.

El arquero Emiliano Martínez grabó un video mostrando las parrillas a tope. En la primera, provoletas; en la segunda, achuras y carne. Entre el fuego y el humo, se divisó a Claudio Chiqui Tapia, presidente de la AFA, con su celular y la camiseta de entrenamiento.

La delegación trajo parrillas especiales para cumplir con la tradición. La primera vez que comieron asado en Estados Unidos fue tres noches antes del debut contra Argelia. Esta vez, la misma costumbre se repite antes del enfrentamiento contra Austria.

El clima también hizo un guiño: la vez pasada hubo alerta de tornado, mientras que hoy se prevé una fuerte tormenta. Durante la cena, Martínez bromeó con Diego Iacovone, cocinero de la Selección, sobre la carne. «¿Dónde está el nutri, Dieguito?», le preguntó. «Lo llamé y no me atendió», respondió el parrillero.

El asado se mantiene como un símbolo de unidad entre la Selección. La tradición no solo une a los jugadores, sino que también refuerza la identidad del grupo en tierras extranjeras.