El tiempo se vuelve peligroso: la Argentina enfrenta un diluvio sin precedentes.
Diluvio histórico: tormentas de 48 horas con granizo y vientos de 90 km/h
La provincia de Buenos Aires está bajo alerta amarilla por fuertes lluvias, ráfagas de viento y caída de granizo. El SMN advierte que la situación se intensificará durante todo el viernes y parte del sábado.
¿Qué espera la provincia de Buenos Aires?
La Argentina se prepara para un episodio climático extremo que podría marcar el inicio de la temporada de tormentas. Según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el frente de aire húmedo que llega a la región generará lluvias intensas, ráfagas de viento de hasta 90 km/h y caída de granizo en zonas clave del país. La alerta amarilla, vigente desde el viernes, cubre la mayor parte de la provincia de Buenos Aires, con riesgo de inundaciones en asentamientos cercanos a ríos o cursos de agua. El fenómeno se prolongará durante 48 horas, lo que eleva la preocupación por posibles cortes de servicios y evacuaciones en zonas vulnerables.
Las localidades más afectadas
El SMN detalló que las áreas más expuestas a los efectos del temporal incluyen zonas como Escobar, San Fernando y San Isidro, donde la intensidad de las lluvias podría causar inundaciones en calles y viviendas. Además, localidades como Tres de Febrero, Lanús y Quilmes enfrentarán tormentas que podrían llevar a cierres de autopistas y transporte público. En la zona sur de Buenos Aires, el río Luján y sus afluentes están bajo observación debido a la posibilidad de desbordamientos. La situación también generó preocupación en zonas costeras como Mar del Plata, donde el viento fuerte podría intensificar la cresta de las olas.
¿Por qué el clima se volvió tan extremo?
La llegada de este temporal se debe a la combinación de un frente frío proveniente del sur y la acumulación de humedad en el norte del país, una situación que se repite con mayor frecuencia en los últimos años. Especialistas señalan que el aumento de la temperatura global está alterando los patrones climáticos, lo que lleva a eventos más intensos y menos predecibles. En la provincia de Buenos Aires, la estación de lluvias tradicionalmente comienza en marzo, pero en este caso, la intensidad y la duración son inéditas. Además, la falta de infraestructura adecuada en algunas zonas agrava el impacto de estas tormentas, lo que ha generado un llamado a la población para mantenerse informada y seguir las indicaciones de las autoridades.
El temporal no solo representa un desafío para la infraestructura urbana, sino también una oportunidad para reevaluar las políticas públicas de gestión del agua y prevención de riesgos. Mientras la población se prepara para enfrentar el fenómeno, el SMN continúa monitoreando la evolución del frente para actualizar las alertas y brindar información oportuna.
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