«Avatar: Fuego y ceniza», tercera entrega de la saga, se estrena en Disney+ tras superar los mil millones en taquilla. La película retoma la historia donde la dejó «El camino del agua», mostrando la lucha de los Sully tras la muerte de su hijo. Sin embargo, la trama introduce un giro: los Na’vi, por primera vez, son antagonistas, lo que rompe la estructura moral de la franquicia.

La cinta enfrenta a los personajes contra dos amenazas: la RDA y el clan Mangkwan, conocido como Pueblo de la Ceniza. Este último desafía la espiritualidad de Pandora, generando tensiones en la cosmología del universo. La película no solo redefinió la narrativa, sino también la tecnología, al incorporar una herramienta llamada Kora, diseñada para simular fuego fotorrealista.

Wētā FX, estudio de Nueva Zelanda vinculado a Peter Jackson, trabajó en 3.132 planos de efectos visuales. El proceso de renderizado demandó 1.248 millones de horas de computación. Kora resolvió un problema detectado en anteriores películas, permitiendo crear escenas más realistas.

En cuanto a recaudación, la cinta abrió con 347 millones de dólares, acumulando 1.490 millones a nivel mundial. Es la cuarta película de Cameron en superar los mil millones, sumando más de 6.000 millones en total. Sin embargo, su futuro no está garantizado, ya que las secuelas aún no tienen certeza.

«Avatar: Fuego y ceniza» combina narrativa audaz con avances técnicos, pero su éxito no asegura la supervivencia de la franquicia. La cinta deja en suspenso el destino de las secuelas, mientras redefine el papel de los Na’vi en la saga.