El riesgo país volvió a subir este miércoles, alcanzando 435 puntos según el indicador de JP Morgan, en un contexto marcado por la incertidumbre global tras la llegada del nuevo presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh. El Comité Federal de Mercado Abierto decidió mantener las tasas de interés en el rango de 3,50% a 3,75%, prolongando su cuarta pausa consecutiva. La decisión surgió ante una inflación estadounidense que repuntó al 4,2% en mayo, generando especulaciones sobre un posible reanudamiento del endurecimiento monetario.

Los mercados financieros reaccionaron con caídas significativas: el Dow Jones perdió un 1%, el Nasdaq retrocedió más del 1,5% y el S&P 500 cayó un 0,6%. Los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense subieron, con el bono a 2 años llegando al 4,159% y el de 10 años al 4,463%. Esta dinámica impulsó al dólar un 0,5%, influyendo en los bonos argentinos, que cayeron hasta un 0,9%, y en las acciones locales en Wall Street, que perdieron hasta un 5,5%.

A pesar del entorno negativo, el Merval logró cerrar levemente positivo, con una suba del 0,4%. En el frente cambiario, el dólar subió hasta $1.460 en bancos, acumulando un 2,1% en la primera semana del mes. El Banco Central reforzó su intervención, pero la presión por el tipo de cambio sigue presente.

La interconexión entre los mercados globales y la economía argentina se vuelve más evidente, con fluctuaciones en el tipo de cambio y el riesgo país reflejando la incertidumbre del entorno internacional. La espera por decisiones monetarias en Estados Unidos y la evolución de la inflación continúan siendo factores clave para la estabilidad financiera del país.