Estados Unidos planea reducir significativamente su contribución militar a la OTAN en Europa, lo que limitaría la capacidad de la alianza para lanzar ataques de largo alcance y realizar labores de vigilancia, según funcionarios europeos.

Los cambios previstos incluyen la reducción del contingente de aviones de combate F-16 y F-15E de alrededor de 150 a 100 unidades, además de la eliminación de ocho aviones cisterna de reabastecimiento aéreo y la reducción de aviones de reconocimiento marítimo de 26 a 15. También se reasignarían un submarino lanzamisiles, un portaaviones y otros buques de guerra, junto con decenas de aviones que participarían en misiones del portaaviones.

El Pentágono no hizo comentarios sobre las cifras específicas, pero remitió a una declaración general del Comando Europeo que mencionaba la intención de reducir compromisos en el continente. Esta medida, que forma parte del plan de la administración Trump, refleja una intención de disminuir el apoyo militar a los aliados europeos tras décadas de intervención en la defensa del bloque occidental.

La reducción de recursos militares por parte de EE.UU. podría debilitar la capacidad de la OTAN para responder a amenazas externas, cuestionando su eficacia como mecanismo de seguridad colectiva. La decisión resalta la creciente autonomía de los países europeos en la formulación de su propia estrategia defensiva.