El campeonato mundial de 2026 cambió el criterio para desempatar en la fase de grupos. Antes, la diferencia de gol determinaba el orden entre equipos con igual puntaje. Ahora, el sistema se basa en el «desempate olímpico», utilizado en los Juegos Olímpicos desde hace tiempo.

La regla funciona así: cuando dos selecciones tienen el mismo puntaje, se mira primero el resultado del partido directo entre ellas. Si uno ganó, se coloca arriba, independientemente de su diferencia de gol general. Por ejemplo, una selección con seis puntos y +1 de diferencia puede superar a otra con los mismos puntos pero +5, si la venció.

Si el enfrentamiento termina empatado, se analizan los puntos obtenidos en los partidos entre los equipos en empate. Si persiste la igualdad, se revisa la diferencia de gol en esos cruces, luego los goles marcados. Solo entonces se consideran la diferencia de gol general y los goles totales.

En casos de tres o más equipos igualados, la FIFA crea una «mini tabla» con los partidos entre ellos. Si no resuelve el empate, se evalúa la diferencia de gol y los goles en esos enfrentamientos. Si aún hay empates, se usan puntos disciplinarios y, como último recurso, un sorteo.

El cambio en la regla busca evitar sesgos, pero genera incertidumbre. La aplicación en el Mundial 2026 pondrá a prueba su eficacia y claridad.