Con el verano, la exposición al sol se intensifica. Muchos usan crema solar en la cara, hombros y espalda, pero ignoran una zona clave: el cuero cabelludo. «Es una de las áreas más expuestas y, una de las más olvidadas», apunta la ciencia.

El pelo no actúa como un escudo contra los rayos UV. La American Cancer Society advierte que la exposición prolongada a estos rayos es un factor de riesgo principal para cánceres de piel, incluido el melanoma. Sin embargo, no son solo los casos graves: el carcinoma basocelular y espinocelular también aparecen comúnmente en la cabeza, zona con mayor exposición histórica.

Quienes tienen calvicie o pelo muy fino tienen mayor riesgo, pero el problema afecta a todos. Áreas como la raya del pelo, las entradas o los remolinos son puntos donde el sol impacta directamente sobre la piel. Además, se ha demostrado que las alopecias cicatriciales y la inflamación crónica del cuero cabelludo están vinculadas al desarrollo de cáncer.

Usar protector solar en el cuero cabelludo es clave para prevenir lesiones graves. La protección en la cabeza debe ser parte de la rutina diaria, especialmente en climas cálidos.