Nuevos bombardeos estadounidenses en Irán marcan el clímax de una escalada regional.
Estados Unidos ataca por sexto día consecutivo a Irán
Ataques nocturnos estadounidenses golpean infraestructura civil y militar en Irán, según informes locales. Se reportaron explosiones en la planta nuclear de Bushehr y en áreas estratégicas cerca del estrecho de Ormuz.
Por sexto día seguido, la Fuerza Aérea de Estados Unidos lanzó ataques contra objetivos iraníes, según informes de medios estatales. Las operaciones, que se extendieron durante la noche del jueves, dejaron al menos dos muertos y siete heridos en distintos puntos del país, según reportes de la agencia IRNA y la emisora IRIB en Telegram. Entre los blancos, se destacaron una planta nuclear civil en Bushehr y una estación ferroviaria en Bandar Abás, una ciudad costera clave para el comercio regional.
Los bombardeos, según testimonios de residentes, incluyeron explosiones en el aeropuerto de Iranshahr y en dos puentes cerca del estrecho de Orm, una zona de tránsito marítimo estratégico. Las autoridades iraníes atribuyeron los ataques al «enemigo estadounidense», aunque no revelaron detalles sobre los medios empleados ni el alcance del daño. La televisión estatal informó de dos explosiones en Bushehr, donde opera la única planta nuclear civil del país, lo que generó temor sobre posibles impactos en la infraestructura energética.
La escalada de hostilidades entre Estados Unidos e Irán se intensificó en julio, tras una serie de ataques aéreos atribuidos a grupos aliados de Teherán. Los conflictos, que incluyen amenazas de ataques en el Golfo Pérsico, han generado tensiones con países como Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos. En este contexto, los bombardeos de este jueves refuerzan las sospechas de que Washington busca debilitar la capacidad militar iraní en la región, especialmente en áreas cercanas al canal de Ormuz, una vía crítica para el comercio internacional.
La comunidad internacional, incluida la ONU, ha llamado a evitar el uso de la fuerza en el Golfo Pérsico, pero los líderes de ambos bandos han rechazado negociaciones. En Irán, los analistas señalan que los ataques reflejan una «estrategia de presión» para acelerar la salida de Washington del acuerdo nuclear de 2015. Mientras tanto, la población civil, ya afectada por años de tensiones, vive en alerta ante posibles confrontaciones que podrían desestabilizar el área.
La intensificación de los bombardeos estadounidenses en Irán eleva el riesgo de una escalada que podría afectar la seguridad global. Las autoridades regionales piden una solución diplomática, pero la situación se mantiene tensa, con ambos bandos rechazando conversaciones. El escenario sigue en incertidumbre, mientras los ciudadanos de Irán siguen en alerta ante una posible confrontación que amenaza con alterar la estabilidad del Golfo Pérsico.
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