En el marco del juicio por el caso Cuadernos, el Tribunal Oral Federal 7 (TOF 7) continuó con el análisis de testimonios de ex tripulantes de la flota presidencial. Los testigos coincidieron en señalar que viajes de Daniel Muñóz, ex secretario de Néstor Kirchner, incluían bolsos con dinero que no pasaban por controles. «Vuelos diarieros» y «traslado de muebles, cables» fueron expresiones reiteradas, según la fiscalía.

El juez de instrucción Claudio Bonadio destacó que la asociación ilícita «fue comandada por Néstor y Cristina Kirchner», y que los recursos obtenidos se entregaban «alternativamente a los titulares del Poder Ejecutivo, a sus secretarios privados en Uruguay 1306», es decir, en el domicilio particular del matrimonio. «Parte del dinero fue redistribuido o realizados pagos para otros funcionarios públicos», detalló.

Según testimonios de colaboradores, parte del monto llegaba a Santa Cruz mediante la flora presidencial. Claudio Uberti relató que en Uruguay y Juncal recibía bolsos con más de diez kilos de dinero, entregados por Daniel Muñoz. «En una ocasión subí al departamento, allí había otras valijas en el palier y en su dormitorio había muchas otras más», describió.

La fiscalía argumenta que estos aportes «han sido una parte fundamental para el esclarecimiento de los hechos investigados», incluyendo la acusación de asociación ilícita contra Cristina Kirchner. Los testimonios refuerzan la hipótesis de que entre 2003 y 2015 se recaudaban sobornos para financiar actividades de la gestión kirchnerista.

Las declaraciones de ex tripulantes suman evidencia sobre la circulación de recursos ilícitos, vinculando directamente a la pareja presidencial en la red de sobornos. La fiscalía sostiene que estas prácticas fueron clave para la organización del esquema, según el marco de investigación que se desarrolla en el juicio.