El fotógrafo canadiense Marcelo Ogata capturó en 2020 imágenes de un pulpo de aspecto insólito en aguas del estrecho de Lembeh, en Indonesia. La criatura, identificada como *Wunderpus*, se volvió viral nuevamente tras publicarse su registro, destacando por su coloración blanca y marrón oxidada, junto a ojos alargados que lo diferencian de otros cefalópodos. Aunque la fotografía fue realizada hace más de un año, su reaparición en redes sociales ha generado interés entre amantes del buceo y la naturaleza.

El «Wunderpus» es una especie de pulpo pequeño que habita en aguas poco profundas de Indonesia y Filipinas. Su nombre, derivado de los términos alemanes «wunder» (maravilla) y el inglés «pus» (pulpo), refleja su singularidad. Esta criatura se distingue por su habilidad para cambiar de color cuando se siente amenazada, un mecanismo que le permite imitar a otros animales marinos. Este comportamiento lo hace difícil de identificar, ya que a menudo se confunde con el pulpo mimético, un pariente cercano.

Las características más llamativas del «Wunderpus» son sus ojos alargados, que lo hacen único en la fauna marina. Estos ojos, más grandes que los de la mayoría de sus congéneres, permiten una mejor percepción en ambientes oscuros, una ventaja evolutiva crucial en su hábitat. En la comunidad de fotografía submarina, este pulpo se ha convertido en un símbolo de la biodiversidad oculta de Indonesia. El estrecho de Lembeh, ubicado en la isla de Sulawesi, es conocido por albergar especies raras y es un destino popular para buceadores que buscan descubrir la vida marina.

La reaparición del registro de Ogata resalta la importancia de la documentación visual en la preservación de especies desconocidas. Aunque el «Wunderpus» no es nuevo para científicos, su capacidad para captar la atención del público mediante imágenes de alta calidad demuestra cómo la fotografía puede contribuir a la conciencia ambiental. Expertos coinciden en que la observación de estos seres marinos ayuda a entender mejor los ecosistemas costeros, que enfrentan amenazas como la contaminación y la sobreexplotación.

La viralización del pulpo en redes refleja el creciente interés por la biodiversidad marina y la importancia de la fotografía en la educación ambiental. Su estudio continúa siendo clave para el conocimiento de especies que aún no se han catalogado en su totalidad.