El oficialismo debió ceder ante la presión de la oposición y acordó con sectores aliados desviar la atención del Senado. La medida consiste en convocar a la comisión de Asuntos Constitucionales para tratar los proyectos de interpelación a Adorni, evitando así su avance este jueves. La decisión se tomó para descomprimir un escenario tensionado por la posibilidad de un pedido de investigación en su contra.

La promesa de citar a la comisión de Asuntos Constitucionales, presidida por Agustín Coto, limita la capacidad de la oposición dura para reunir los votos necesarios. En el peronismo, algunos senadores necesitaban una excusa para no votar con la bancada del PJ, pero evitar la mancha de Adorni. Esta estrategia replicó una jugada previa en Diputados, donde se frenaron pedidos de interpelación.

La sesión del jueves promete ser caliente. Patricia Bullrich, líder de La Libertad Avanza, exigirá la aprobación de una acta de Labor Parlamentaria recientemente acordada. José Mayans, del bloque del PJ, rechazará su validez, afirmando que debe prevalecer la acta firmada la semana pasada. Las diferencias entre ambas actas incluyen la cantidad de firmas: 12 versus 6 senadores.

La coordinación entre el oficialismo y sus aliados busca diluir la presión sobre Adorni mientras avanza en proyectos legislativos clave. La tensión en el Senado se intensifica con disputas por normativas y votaciones.