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Grabar disco a los 60: «Mi historia es la de muchos ‘babyboomers’ que hicieron arte»
Juanma Rodríguez Santiago, de 60 años, compone canciones desde niño y hoy lanza un disco. Enseña en Madrid y asegura que la música lo marca desde la infancia. Su voz nasalizada lo convirtió en «Dylan Segundo», aunque su inspiración viene de familia: su padre tocaba el laúd y su abuelo cantaba flamenco.
La pulsión musical de Juanma
Juanma Rodríguez Santiago, de 60 años y residente en Madrid, no solo compone canciones desde niño, sino que hoy se prepara para lanzar un disco. «Mi historia es la de muchos ‘babyboomers’ que hicieron arte aunque solo sean conocidos a nivel local», asegura, reflejando una trayectoria que combina enseñanza y música. A sus 60 años, su voz nasalizada lo apodó «Dylan Segundo«, pero su conexión con la música viene de raíces familiares: su padre era violinista y su abuelo, a quien nunca conoció, cantaba flamenco en bares. «La pulsión me viene de fábrica, no lo elegí», explica, destacando que la música es su necesidad espiritual.
Un maestro que transforma con la guitarra
A pesar de su pasión por la música, Juanma optó por la educación. Tras cumplir 60, revela que su vocación de maestro fue impulsada por su madre, quien lo convenció de dejar la hostelería, donde trabajó en bodas. «Aunque me encantaba tocar, la escuela me permitió conectar con los niños», dice, confesando que es el profesor más hablador del claustro. Sus clases, llenas de anécdotas y creatividad, reflejan un compromiso que lo ha llevado a Madrid hace un cuarto de siglo. «Lo doy todo por ellos», afirma, resaltando que su labor educativa y su música están vinculadas: ambas son formas de expresar lo que siente.
Bandas de rock y la búsqueda de sonido local
Juanma ha formado cuatro bandas a lo largo de su vida, siempre buscando músicos que se adapten a su estilo. «La creatividad no se detiene con la edad», sostiene, destacando que el antiguo guitarrista de 40 Ladrones le ayuda con la técnica de grabación. Aunque sueña con que su música suene en la radio, su verdadero placer está en el acto de crear. «No necesito el éxito, solo el placer de tocar», afirma, subrayando que su proyecto actual busca conectar con comunidades locales. «La música debe ser un reflejo de lo que nos rodea», dice, refiriéndose a la importancia de preservar sonidos autóctonos en un mundo globalizado.
La intersección entre arte y educación
La vida de Juanma es un ejemplo de cómo dos pasiones pueden convivir: la música y la enseñanza. «La educación me permite transmitir lo que siento a través de la guitarra», explica, resaltando que sus estudiantes lo inspiran al mismo tiempo que lo desafían. Su trayectoria, marcada por una carrera que combina teoría y práctica, refleja una generación de artistas que encontraron su lugar en el mundo sin renunciar a sus raíces. «La música es una forma de resistir al olvido», dice, aludiendo a la importancia de mantener viva la cultura popular en una sociedad que prioriza lo global.
¿Qué sigue para Juanma?
Aunque su disco aún no está listo, Juanma sigue trabajando en proyectos locales, colaborando con músicos de su entorno. «Quiero que mi música sea un puente entre las generaciones», afirma, destacando la importancia de compartir conocimientos. Su historia, como la de muchos ‘babyboomers’, es un recordatorio de que el arte no tiene edad ni límites. «La creatividad no se apaga, solo se reinventa», concluye, aludiendo a la posibilidad de que sus canciones resonen más allá de lo local.
Juanma Rodríguez Santiago sigue demostrando que el arte puede ser una herramienta de conexión y resistencia. Su próximo disco, en proceso de grabación, busca rescatar sonidos autóctonos y compartirlos con una audiencia que va más allá de su comunidad. Su historia no solo es personal, sino también un reflejo de una generación que encontró su voz a través de la música, incluso cuando el mundo parecía estar en otro ritmo.
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