La página web del Senado de Mendoza fue hackeada el viernes al mediodía, cuando el sitio mostraba una foto del jefe de la AFA, Claudio «Chiqui» Tapia, junto a un mensaje que atribuía el acto a una supuesta agrupación llamada B133DR00T. La redacción de la página fue reemplazada temporalmente por el texto «Senado de Mendoza – hackeado», hasta que los técnicos provinciales lograron restablecer el acceso. El incidente ocurrió días después de que ingresara al Senado un proyecto de Ley de Ciberseguridad, lo que generó tensión en la comunidad política local.

El mensaje publicado en la página incluía críticas al gobierno y al sistema judicial argentino, afirmando que «en Argentina no hay nada justo» y que «mientras el país esté plagado de racistas corruptos y miembros de milicias, nunca será justo ni correcto». Esta postura coincide con las críticas que surgieron en redes sociales tras el Mundial 2026, cuando una operación internacional filtró correos privados de la AFA, una acción que generó controversia y llamó la atención de organismos internacionales.

La investigación en Mendoza busca identificar el origen del ataque, el método usado para acceder a los sistemas del Senado y los motivos del hackeo en esta provincia en particular. Aunque no se confirmó la autoría del ataque, la presencia de referencias a la filtración de la AFA sugiere una posible conexión entre ambos casos. Además, se destacó que solo la página del Senado fue afectada, mientras que la del cuerpo legislativo provincial permaneció intacta, lo que levanta preguntas sobre la intención del atacante.

El caso ha generado debate sobre la vulnerabilidad de las instituciones públicas frente a ciberataques y la necesidad de implementar protocolos de seguridad. El proyecto de ley de Ciberseguridad que ingresó al Senado en días recientes se convierte en un punto clave para analizar las medidas que podrían tomar las autoridades para prevenir incidentes similares. Mientras se espera la investigación, el incidente refleja la intersección entre política, tecnología y críticas sociales que se intensifican en un contexto de polarización.

El ataque reaviva el debate sobre la seguridad digital en Argentina, vinculando el caso de Mendoza con la filtración de correos de la AFA durante el Mundial 2026. La investigación continúa para esclarecer los motivos y el origen del hackeo, mientras que el proyecto de ley de Ciberseguridad se convierte en un tema central para las autoridades.