Un desplome en bolsa y una historia de ascenso y caída de IBM.
IBM: de la cima del mundo a la peor empresa tech del planeta
La multinacional estadounidense sufrió su peor caída bursátil en 58 años. Su dominio tecnológico de los 80 se desvaneció, y hoy queda atrás de empresas como Microsoft y Apple.
La cima de los 80: cuando IBM era el rey de la tecnología
A principios de los 80, IBM era la empresa más valiosa del mundo. En 1985, su valor bursátil alcanzó 90.000 millones de dólares, un récord que hoy equivaldría a 270.000 millones tras ajustar la inflación. Su poder era absoluto: dominaba el mercado de computadoras centrales y generaba beneficios de más de 50.000 millones de dólares, algo que hoy se traduciría en 150.000 millones. Por aquel entonces, ninguna otra corporación, ni siquiera las petroleras, podía competir con su relevancia. En la década de 1980, solo AT&T se acercaba, pero su desmantelamiento en 1984 marcó el comienzo del declive de la competencia.
El declive: de la revolución de los PCs a la crisis actual
La irrupción de los ordenadores personales en los 80 fue el primer punto de inflexión. IBM, que había construido su imperio en sistemas centrales, tardó en adaptarse. Aunque logró mantenerse relevante, su margen de maniobra se redujo con la aparición de Microsoft y Apple. La transición al software y la innovación en el sector de la nube fue un reto que IBM no superó a tiempo. En 2026, su valor bursátil cayó un 25,21% en una sola jornada, su peor sesión desde 1968. La empresa había adelantado datos del segundo trimestre, que mostraban un desempeño «relativamente malo», lo que provocó una caída del 30% en acciones de este año. A pesar de un crecimiento del 7,6% en ingresos en 2025, IBM sigue en una posición de inferioridad frente a líderes actuales.
¿Qué pasó realmente? La crisis de un gigante que no se reinventó
El declive de IBM no fue un evento abrupto, sino el resultado de decisiones estratégicas y una falta de adaptación a los cambios tecnológicos. Durante los 80 y 90, la empresa se centró en mantener su base en hardware, mientras que competidores como Microsoft se encaminaban hacia el software. Con el tiempo, la transición a la nube, los servicios y la inteligencia artificial dejó a IBM en una posición de desventaja. Hoy, aunque sigue siendo una gran empresa, su presencia en divisiones clave como la nube o el hardware se mide en porcentajes menores que las de empresas como Microsoft o Apple. La crisis actual refleja una realidad que no se resuelve con datos positivos aislados, sino con una necesidad de reinventarse en un mercado cada vez más competitivo.
La historia de IBM es un ejemplo de cómo el descuido ante la innovación puede llevar a un gigante a perder su posición. A pesar de algunos avances recientes, la empresa enfrenta desafíos significativos para recuperar su estatus de referente global. Su camino hacia la recuperación dependerá de cómo aborde los cambios que marcan la tecnología de hoy.
Compartir nota