Gianni Infantino explicó que las pausas de hidratación en el Mundial 2026 se introdujeron «por el calor» y que la FIFA «no gana absolutamente nada» con esto. El dirigente destacó que la medida es igual para todos, evitando ventajas entre equipos.

Las pausas, de tres minutos o más, han sido criticadas por entrenadores y jugadores que consideran que alteran el ritmo del partido. Sin embargo, Infantino defendió que «dar iguales condiciones a todos» es clave, incluso si en algunos encuentros los equipos ajustan tácticas tras la interrupción.

Ante sospechas de motivos económicos, el presidente negó que las pausas tengan fin comercial. Recordó que en la final de la Champions League también hubo interrupciones, pese a temperaturas moderadas. «Es una cuestión puramente deportiva», sostuvo.

Infantino insistió en que el fútbol debe priorizar el bienestar de los jugadores, incluso si eso implica cambios en el desarrollo del juego. La FIFA rechaza acusaciones de intereses económicos y defiende la uniformidad en las reglas.