El enfrentamiento entre Inglaterra y Croacia se presentó como uno de los partidos más esperados del Mundial 2026. En los primeros minutos, el equipo de Modrić dominó el balón y se llevó el primer penal del partido. La decisión fue clara: el delantero de los *Three Lions* ingresó al área, fue derribado y el arco croata se vio obligado a responder.

El drama se desató cuando Livaković se echó al frente del arco para detener un disparo de Kane. El árbitro francés, Clément Turpin, revisó la jugada en el VAR y decidió repetir el penal. El motivo: el arquero había adelantado el cuerpo y hubo invasión de área. El delantero inglés no falló en la segunda oportunidad. Con un tiro firme al palo izquierdo, Kane abrió la cuenta y dio un impulso al partido.

La jugada fue clave para definir el primer cuarto de hora. Ambos equipos aprovecharon el momento para buscar el control, pero el error del arquero y la reacción de Kane marcaron el tono del partido.

El penal repetido convirtió el encuentro en una muestra de cómo los errores mínimos pueden cambiar el rumbo de una jornada clave en la lucha por la clasificación.