Pasado el Mundial y casi terminado julio, la ansiedad en aumento de los intendentes bonaerenses impedidos de reelección los impulsó a explorar un camino alternativo para sortear la prohibición. Con la modificación de la ley provincial estancada, jefes comunales del peronismo y otros partidos, junto con legisladores y concejales, abrieron la posibilidad de conseguir la habilitación mediante la Carta Orgánica de sus municipios. Francisco Echarren, intendente de Castelli, lideró el proceso para convocar una convención constituyente y avanzar hacia la autonomía municipal, incluyendo la definición del régimen electoral y límites a los mandatos.

La iniciativa, sin embargo, no goza de unanimidad. Otros intendentes rechazaron la idea, considerando que requeriría reformar la Constitución provincial o alterar la ley orgánica municipal. En este punto, no hubo divisiones entre los alineados con Axel Kicillof y Cristina Kirchner. Un referente del peronismo cuestionó la propuesta: “Y más allá de lo jurídico es seguir balcanizando la política”. A pesar de las dudas, la exploración de esta vía refleja la frustración de los intendentes tras meses de espera por una solución en el ámbito provincial.

El obstáculo legal, que impide la reelección de 82 jefes comunales (53 peronistas, 17 radicales, siete del PRO y otros), se agrava con el estancamiento de la reforma electoral. La Carta Orgánica, que ya estaba bajo análisis, se presentó ante la Corte Suprema bonaerense, pero su avance depende de la convergencia en el peronismo. Kicillof, en una reunión con figuras como Susbielles y Fassi, mantuvo conversaciones sobre el tema, aunque la falta de acuerdo interno sigue frenando el avance.

La tensión política se intensifica con el acercamiento de las elecciones, donde los intendentes afectados buscan asegurar su continuidad. La alternativa de la Carta Orgánica, aunque no resuelve el problema en su totalidad, representa una apuesta por la autonomía municipal. Sin embargo, su viabilidad sigue en disputa, y la falta de consenso en el peronismo deja en suspensión la posibilidad de una solución inmediata.

La situación plantea un escenario complejo, donde la necesidad de actuar contrasta con el desgaste institucional. La decisión de los intendentes podría tener un impacto significativo en las próximas elecciones, pero su éxito dependerá de la capacidad de negociación entre fuerzas políticas y el respaldo de los ciudadanos. El retraso en la reforma provincial convierte a la autonomía municipal en una apuesta incierta, pero urgente.