El intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi, se convirtió en el primer candidato en anticipar su sucesión al dejar el cargo para que su esposa, Magdalena Sierra, se postule en 2027. Este movimiento, que combina cálculo político y estrategia familiar, refleja la incertidumbre generada por la prohibición legal de reelecciones indefinidas en la provincia de Buenos Aires. La ley vigente impide que 82 intendentes, así como legisladores y concejales, compitan por nuevos mandatos en 2027, lo que ha generado un escenario de debate interno dentro del peronismo.

La discusión sobre la reforma electoral se intensifica en el seno del peronismo, donde las diferencias entre el grupo de Axel Kicillof y la facción liderada por La Cámpora se hacen más visibles. Kicillof, desde su movimiento «Derecho al Futuro», aboga por derogar la norma que limita las reelecciones, mientras que La Cámpora propone una discusión más amplia, incluyendo la posibilidad de desdoblar las elecciones. La vicegobernadora Verónica Magario, perteneciente al Frente Renovador, encabezó la comisión de «Reforma Política y Régimen Electoral», integrada por figuras como la senadora Malena Galmarini, quien impulsó junto a María Eugenia Vidal el límite a las reelecciones en 2016.

La estrategia de sucesión familiar no se limita al peronismo. En Moreno, Mariel Fernández, intendenta desde 2020, recorre la provincia para fortalecer su base, mientras que otros intendentes en distritos como Hurlingham o San Isidro exploran opciones similares. Esta tendencia, aunque no exclusiva de un partido, refleja la necesidad de asegurar continuidad política en un contexto donde la reforma electoral sigue pendiente. La falta de consenso en el peronismo complica el proceso, ya que algunos sectores priorizan la continuidad institucional, mientras otros exigen cambios estructurales.

La reforma de la ley de reelecciones, clave para resolver el dilema, enfrenta resistencias en sectores del peronismo que ven en la norma un mecanismo de control. Sin embargo, la presión por garantizar la continuidad de figuras clave ha impulsado la creación de planes familiares, que, aunque controvertidos, permiten mantener la cohesión interna en momentos de incertidumbre.

La reforma electoral sigue en discusión, pero las estrategias familiares entre intendentes reflejan la incertidumbre y la búsqueda de asegurar continuidad política en la provincia. La decisión de Ferraresi y otros dirigentes marca un nuevo escenario en la política bonaerense, donde el cálculo personal y el interés institucional se entrelazan en la carrera electoral.