Un hábito común daña las plantas: experto explica cómo evitarlo
Jardinero alerta sobre método de riego: «Estás dañando plantas sin darte cuenta»
Joan Calderón, jardinería familiar en Alicante, advierte que regar diariamente en pequeñas cantidades es un error común que debilita las plantas. Explica que la humedad superficial no beneficia las raíces profundas.
La forma como se riega las plantas en macetas puede ser más perjudicial que la falta de agua, según Joan Calderón, jardinero y dueño de la empresa Jardinería Calderón en Alicante, España. En un video publicado en TikTok, el experto destaca que regar diariamente con cantidades mínimas —aunque parezca suficiente— es una práctica que debilita las plantas sin que el dueño lo note. «Tu la miras y crees que está bien, pero por dentro está hecha polvo», dice en una de sus explicaciones.
El problema, según Calderón, radica en que la humedad se concentra solo en la capa superficial del sustrato, mientras que las raíces más profundas permanecen secas. «Esa práctica solo humedece la parte visible, pero el sistema radicular no recibe el agua necesario», enfatiza. Esta situación, explica, genera una apariencia de salud en la planta, aunque internamente se esté debilitando su estructura.
El jardinero propone un enfoque distinto: riegos abundantes hasta que el agua atraviese el sustrato y salga por los agujeros de drenaje. «Coges una botella entera de agua y la echas en la maceta hasta que veas que cala y drena todo el agua al plato», describe. El objetivo es que toda la masa de tierra, incluyendo las raíces profundas, reciba humedad uniformemente. Esta técnica, según él, previene la acumulación de sales en la superficie y asegura que las plantas accedan al agua en las capas más profundas, donde crece su sistema de absorción.
La recomendación de Calderón, que tiene más de 130.000 seguidores en Instagram, se suma a un debate cada vez más común en la jardinería moderna. Muchos jardineros y cultivadores han señalado que la forma tradicional de riego, basada en observaciones visuales, no siempre refleja las necesidades reales de las plantas. En España, donde la jardinería urbana crece, este consejo podría ser clave para reducir el desperdicio de agua y mejorar la salud de los cultivos en espacios limitados.
La práctica de riego superficial, tan común como dañina, podría redefinirse con técnicas como la de Calderón, que priorizan el bienestar del sistema radicular. Este enfoque no solo mejora el crecimiento de las plantas, sino que también optimiza el uso de recursos hídricos en un contexto de escasez creciente.
Compartir nota