La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, ha dejado claro que su estrategia electoral para 2027 se centra en la interna del PRO, especialmente en la relación con el ex presidente Mauricio Macri. Aunque el vínculo con el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, ha mejorado, la Casa Rosada mantiene una postura pragmática: el único interlocutor clave es el ex mandatario. «Queremos un acuerdo, pero el cierre lo vamos a hacer con Mauricio», dijo una fuente del gabinete, aludiendo a la necesidad de asegurar la reelección de Milei.

La decisión se enmarca en un intento de unificar el voto antikirchnerista, aprovechando la eventual fragmentación de la oposición. El objetivo es convertir la primera vuelta en un balotaje, evitando una dilución de la votación. Para ello, la agenda de Milei apunta a capitalizar la tensión interna entre los Macri, quienes comparten el liderazgo del PRO pero discrepan sobre la dirección política. «Es cierto que con Jorge ha mejorado la relación, pero la candidatura que hay que bajar es la de Mauricio», explicaron fuentes de la LLA, que ven en el ex presidente una figura clave para rechazar la alternativa kirchnerista.

El entorno de Karina Milei entiende que el acuerdo con el PRO dependerá de la capacidad de gestionar la rivalidad entre los primos Macri. Según un consultor cercano al gobierno, el partido amarillo sigue dividido: «Ellos no quieren a ninguno de los dos, pero respetan a Mauricio porque puede sacar votos por derecha y necesitan eliminar las PASO». Esta postura refleja la complejidad de negociar con un partido que, aunque enfrenta una crisis interna, sigue siendo un actor relevante en la escena política.

La estrategia de Milei no solo busca consolidar su base electoral, sino también neutralizar a rivales. Al apuntar a una alianza con el ex presidente, la Casa Rosada busca garantizar que la oposición no se presente como un frente unido, lo que complicaría su camino hacia la segunda vuelta. Sin embargo, el desafío radica en que el PRO, aunque fragmentado, sigue siendo una fuerza con raíces en la provincia de Buenos Aires y sectores de la derecha moderada. El escenario actual pone a prueba la capacidad de Milei para articular una coalición que combine intereses distintos, sin perder el control sobre el rumbo de la campaña.

La decisión de centrar la negociación en Mauricio Macri refleja una estrategia de corto plazo para minimizar riesgos en 2027, pero deja abierta la posibilidad de una fractura en el PRO. El resultado dependerá de cómo se gestione la tensión entre los Macri y si la alianza electoral puede convertirse en un aliado efectivo para la reelección de Milei.