El gobierno de Axel Kicillof presentó una propuesta salarial para los trabajadores estatales del conurbano bonaerense, con un aumento escalonado del 7% sobre el salario de junio. La propuesta incluye un 5% en julio y el otro 2% en agosto, en un intento de acercarse a las demandas de los gremios. Esta decisión surge tras un intercambio de posturas prolongado, donde los sindicatos rechazaron inicialmente una oferta de 2,5% para julio, sumado al malestar por la demora en la convocatoria a negociaciones.

La propuesta, anunciada en una reunión esta mañana, incluye además el compromiso de reiniciar las negociaciones paritarias en septiembre. La decisión busca equilibrar la presión de los gremios con las limitaciones económicas de la provincia, que enfrenta una quita de $26,6 billones en aportes nacionales. «El gobierno provincial viene demostrando que pese al ajuste de Milei se pueden seguir haciendo esfuerzos», destacó Claudio Arévalo, secretario general de ATE bonaerense, quien resaltó el esfuerzo por mantener las discusiones incluso en un contexto complejo.

Los gremios, representados por UPCN y ATE, señalaron que la propuesta se ajusta más a sus expectativas, aunque reconocieron que el avance no resuelve todas las demandas. Entre los temas pendientes, la reapertura de las negociaciones paritarias en septiembre y la puesta en planta permanente de más de 8.000 trabajadores temporarios que ingresaron en 2024 y 2025. «Se formará una mesa técnica de auxiliares de la educación el 6 de agosto», detallaron los sindicatos, señalando también la convocatoria a una mesa técnica para definir un futuro Convenio Colectivo de Trabajo.

El acuerdo, según fuentes oficiales, se inscribe en un esfuerzo por estabilizar la relación con los gremios en un contexto de tensión económica. La administración de Kicillof busca evitar protestas masivas y mantener la confianza de los trabajadores, quienes enfrentan una situación laboral difícil en el conurbano. La implementación de la propuesta dependerá de la respuesta de los gremios, que podrían aprobar o rechazar la oferta en las próximas horas.

La propuesta de Kicillof responde a una necesidad de equilibrio entre las demandas de los gremios y las restricciones económicas provinciales. La decisión abre espacio para nuevas discusiones, pero el impacto final dependerá de la decisión de los sindicatos, que podrían influir en la estabilidad laboral del conurbano en los próximos meses.