La presión sobre Adorni crece; Karina Milei muestra dudas
La situación judicial de Manuel Adorni agobia al gabinete. Karina Milei abrió brecha para reevaluar su rol, mientras el Presidente rechazó las críticas. La tensión interna en el poder se intensifica.
La crisis judicial y política de Manuel Adorni ha generado un clima de inestabilidad en la cima del poder. Funcionarios cercanos a Javier y Karina Milei se reunieron con ambos para expresar preocupación por los escándalos que afectan al jefe de Gabinete. En respuesta, el Presidente reaccionó con firmeza: «Déjenme de joder. No me van a llevar puesto a Manuel ni a ningún funcionario que haga las cosas bien».
En cambio, Karina se mostró receptiva por primera vez: «Dénme hasta el 2 de julio para pensarlo y ver cómo se dan las cosas». Este gesto, aunque moderado, marcó una brecha en la defensa absoluta de Adorni. «No es que Karina lo quiera tirar por la ventana a Manuel. Lo sigue defendiendo, pero al menos entreabrió la puerta», revela un funcionario en contacto cercano.
La resistencia para sostener a Adorni recae en el Presidente, quien no solo lo defiende, sino que también fue cómplice de sus engaños. Durante la exposición del 29 de abril, Milei gritó «¡Vamos, Manuel!» mientras el jefe de Gabinete justificaba su patrimonio, algo que luego contradiría en una declaración jurada semanas después.
Ya no hay nombres destacados que apoyen públicamente las explicaciones de Adorni. Solo Milei y la diputada Lilia Lemoine mantienen su defensa. La presión continúa creciendo, y la postura de Karina será clave para el futuro del gabinete.
La tensión interna en el poder se agudiza. La decisión de Karina Milei sobre Adorni se hará esperar hasta el 2 de julio, mientras la presión judicial y política continúa erosionando la estabilidad del gabinete.
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