El juez Lorenzetti rechazó el abordaje internacional de la causa Vialidad

Ricardo Lorenzetti, juez de la Corte Suprema, rechazó durante un almuerzo en el Hotel Libertador la posibilidad de que un recurso ante Naciones Unidas pueda modificar la sentencia de Cristina Kirchner en la causa Vialidad. En un tono neutro, afirmó que «cada uno tiene el derecho de impulsar las acciones que desee», pero añadió que «el máximo tribunal ya se expresó sobre la condena» de la ex presidenta.

El magistrado, que acompañó a la presidenta del bloque Radical en un evento del Rotary Club, explicó que la Corte no se pronunció sobre la inconstitucionalidad de la inhabilitación de la líder kirchnerista. «No hubo ningún planteo referido a la inconstitucionalidad de la inhabilitación», subrayó, remarcando que esa cuestión no llegó a la Corte porque tampoco fue abordada en la Cámara Federal de Casación Penal.

La estrategia de Cristina y el contexto legal de la condena

La decisión de Cristina Kirchner de recurrir a organismos internacionales tras la confirmación de su condena en la causa Vialidad representa un nuevo capítulo en el debate legal que la envuelve. Desde la condena inicial en 2021 y su confirmación en 2023, la ex presidenta ha buscado alternativas para cuestionar la sentencia, incluyendo un posible recurso ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Lorenzetti, sin embargo, no se comprometió con esa vía. «No puedo opinar ni adelantar ningún criterio sobre ese tema», dijo, al tiempo que enfatizó que el fallo de la Corte Suprema ya estableció la pena de prisión como definitiva. Esta postura contrasta con la retórica de la defensa kirchnerista, que ha denunciado «una persecución política» y ha llamado a la acción internacional.

Las razones del juez para no cuestionar el fallo

El magistrado explicó que el máximo tribunal no se pronunció sobre la inconstitucionalidad de la inhabilitación de Cristina Kirchner porque no se presentó ese planteo. «La Corte confirmó la pena, pero no se discutió si la inhabilitación es válida o no», detalló. Esta decisión refleja una lógica procesal: en el sistema judicial argentino, los recursos que cuestionan la constitucionalidad de una medida deben presentarse antes de que se dicte la sentencia definitiva.

Además, Lorenzetti resaltó que la inhabilitación no fue parte del debate en la Corte. «No hubo ninguna discusión al respecto», afirmó, lo que sugiere que la cuestión está fuera del ámbito de discusión judicial. Sin embargo, la defensa de Cristina ha sostenido que la medida es «inconstitucional» porque, según ellas, la inhabilitación implica una «pena adicional» no prevista en la ley.

El impacto político y legal de la postura de Lorenzetti

La postura del juez tiene implicaciones tanto en el ámbito legal como en el político. En términos de procedimiento, su enfoque resalta la rigidez del sistema judicial argentino, que prioriza la autoridad de las instancias superiores. Sin embargo, desde la óptica de la oposición, su actitud refuerza la percepción de que el sistema «no se equivoca» en casos de figuras políticas, lo que puede intensificar el descontento con la justicia.

En tanto, el reclamo de Cristina ante Naciones Unidas no ha generado un abordaje directo por parte del Poder Judicial, lo que podría indicar una falta de precedentes en el tratamiento de recursos similares. La situación deja abierta la cuestión de si el abordaje internacional puede convertirse en una herramienta para cuestionar sentencias judiciales, aunque el juez Lorenzetti no lo reconoció explícitamente.

El rechazo de Lorenzetti a cuestionar la inhabilitación de Cristina Kirchner y su abstención ante la posibilidad de un recurso internacional reflejan la complejidad de la estrategia legal y política que rodea su caso. La postura del juez, respaldada por la lógica procesal, deja sin respuesta las demandas de la defensa kirchnerista, lo que podría intensificar la discusión sobre la relación entre poder político y justicia en Argentina.