Luis Caputo vence en gremios, mercado alerta por riesgos
El ministro impuso regla que permite préstamos en dólares a empresas sin divisas, pero tensiones y desconfianza marcan el camino.
Luis Caputo se consolidó en el núcleo económico al aprobar una norma del Banco Central que permite a bancos prestar dólares a empresas que no generan divisas, siempre que cuenten con garantías extranjeras de exportadores. La medida, anunciada el martes en un comunicado oficial, refleja una postura más flexible hacia el crédito en moneda extranjera.
El grito de alerta lo desató el mercado, que teme que la flexibilización alimente la inflación y complica la ya débil balanza comercial. Los analistas señalan que la norma, aunque impulsada por el ministro de Economía, enfrenta resistencia en sectores que ven riesgos en la circulación de dólares. «Caputo está a favor y Sturzenegger en contra, no quiere correr riesgos», dijo una fuente bancaria.
La decisión se inscribe en un esfuerzo por reactivar la economía mediante el crédito, aunque las tasas de préstamos personales en pesos siguen en 68,5%, un nivel alto que restringe el acceso a financiamiento. El gobierno busca compensar con préstamos en dólares, pero la caída de ingresos y la incertidumbre continúan obstaculizando el plan.
La disputa entre Caputo y el ministro de Desregulación no es nueva. Desde el final del 2024, cuando la «lluvia» de dólares del primer blanqueo dio un impulso temporal, ambos gremios se enfrentaron. Los bancos privados nacionales (Adeba) respaldaron la apertura, mientras que los públicos (Abappra) y entidades extranjeras (ABA) se opusieron. Caputo logró imponer su versión en febrero de 2025, derogando una norma del 2016 que limitaba la flexibilidad.
Las tensiones se repitieron en noviembre, cuando Sturzenegger introdujo un artículo en la reforma laboral que exigía acreditar salarios en billeteras virtuales. Caputo, junto a Patricia Bullrich, eliminó la desregulación, señalando un nuevo conflicto entre los sectores económicos.
La victoria de Caputo en el gremio refleja una estrategia de acelerar el crédito, pero el mercado percibe riesgos en la nueva norma. La tensión entre los sectores económicos y la incertidumbre sobre el impacto en la inflación marcan un escenario complejo para la recuperación.
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