La empresa alemana Mercedes anunció la producción en serie de su motor de flujo axial en la planta histórica de Berlín-Marienfelde, un avance clave para la revolución de los vehículos eléctricos. Este motor, que se instalará primero en el AMG GT 4 Puertas Coupé, promete cambiar la forma en que los coches eléctricos funcionan, al combinar eficiencia y potencia en un diseño más compacto.

La tecnología de flujo axial, distinta de la mayoría de los motores eléctricos actuales que usan flujo radial, permite que el campo magnético se mueva paralelamente al eje de giro. Esto facilita una disposición en capas planas, como un sándwich, reduciendo el peso y aumentando la potencia. El motor es 20% más eficiente que los modelos tradicionales, lo que lo convierte en una opción prometedora para los vehículos de alto rendimiento.

El desarrollo de esta tecnología comenzó en 2009, cuando ingenieros de la Universidad de Oxford fundaron la empresa YASA. Esta firma, que ya suministraba motores a clientes como el Fórmula 1, fue adquirida por Mercedes en 2016. Ahora, la planta de Berlín, reconvertida para la producción de motores eléctricos, se convierte en el epicentro de esta innovación.

Este avance no solo beneficia al AMG GT, sino que también abre la puerta a la electrificación de otros modelos de la marca. Mercedes busca aplicar la tecnología en más vehículos, potenciando su liderazgo en la transición hacia la movilidad sostenible.

El motor de flujo axial de Mercedes representa un salto significativo en la electrificación, combinando innovación y eficiencia. Con su producción en serie, la marca se posiciona como una referente en la industria, acelerando la adopción de tecnologías que redefinen el futuro de los coches eléctricos.