Lionel Messi caminó por la zona mixta del estadio de Miami con el chichón en la cabeza mucho más reducido que al final del partido. El astro argentino, que sufrió una golpiza con la rodilla de un rival durante el enfrentamiento contra Cabo Verde, no ocultó su frustración por el rendimiento de la Selección. Sin embargo, el triunfo en el suplementario le permitió acercarse a nuevos récords históricos. “Fue un partido muy trabado, siempre nos pusimos en ventaja y siempre nos igualaron”, explicó mientras analizaba el duelo.

La jornada en Miami no fue solo un reflejo de su capacidad de liderazgo. En medio del abrazo colectivo de la delegación argentina, Messi dedicó un mensaje emotivo a las víctimas del doble terremoto que azotó Venezuela. “Es algo difícil de explicar. Darle apoyo a toda esa gente que está sufriendo mucho, que perdió familiares o que no encuentra familiares. Que está con esa incertidumbre…”, remarcó antes de retirarse al bus. La solidaridad se convirtió en una columna vertebral de su discurso, más allá del sufrimiento del partido.

A pesar del desgaste físico, Messi no dejó de lado la mira en lo que viene. “Ahora hay que pensar en lo que viene”, dijo, mientras se abrazaba con la delegación. El triunfo no solo fue un escape de la eliminatoria, sino un alivio emocional. “Fue una descarga para todos. Se sufrió, pero lo importante es que pasamos”, señaló, con una mirada que reflejaba la tensión del partido y la esperanza de seguir en la cita.

El contexto del Mundial 2026 le da un peso adicional a su desempeño. Con 39 años, Messi busca consolidar su legado en un torneo que podría ser su último. La clasificación ante Cabo Verde no solo fue una victoria deportiva, sino un paso clave en su trayectoria. “El apoyo del público fue increíble. Todos se rompieron las palmas”, recordó, señalando el vínculo que une a su equipo con los hinchas.

La delegación argentina permanecerá en Miami hasta el domingo, listo para enfrentar a Egipto en los octavos de final. La solidaridad de Messi con Venezuela se sumó a una jornada llena de emociones y récords, en el camino hacia su última cita en el Mundial.