Antes del 23 de junio, la Justicia tendrá en su poder documentos que podrían comprometer a Manuel Adorni en la causa de enriquecimiento ilícito. Se trata del expediente más relevante en la vida pública del funcionario, vinculado a múltiples delitos de corrupción.

El fiscal Gerardo Pollicita ordenó a las autoridades del country Indio Cua que entreguen en 72 horas información sobre visitas autorizadas al lote 380, propiedad de la familia Adorni. La investigación busca reconstruir el flujo de proveedores, contratistas y envíos entre noviembre de 2024 y agosto de 2025.

La fiscalía no interesan las actividades personales de los Adorni, sino las compras que se realizaron para adaptar el inmueble a sus gustos. La primera revelación fue el acuerdo del funcionario para instalar un flipper de Los Locos Addams, un videojuego de culto con un costo entre 14 y 21 millones de pesos.

El juego fue colocado en el tercer piso de la casa, denominado «el búnker» por Adorni, que cuenta con puerta blindada. Aunque la entrada fue instalada por el anterior propietario, la Justicia busca averiguar qué bienes se guardan tras esa puerta. Entre los elementos mencionados figuran otros videojuegos, computadoras y electrodomésticos.

La investigación enfatiza el control sobre gastos sospechosos en la residencia del funcionario, destacando el rol del lote 380 como foco de análisis para desentrañar posibles irregularidades.