El Presidente Javier Milei se presentó desde las 9:45 de este viernes en el acto oficial de conmemoración del 32° aniversario del atentado a la AMIA, celebrado un día antes de la fecha tradicional por la coincidencia con el inicio del Shabat. La ceremonia se desarrolló en la histórica sede porteña de Pasteur 633, donde se recordó la tragedia que dejó 85 muertos y más de 300 heridos en 1994. En la actividad, que contó con la presencia de su hermana Karina, Secretaria General de la Presidencia; el jefe de Gabinete Diego Santilli; y la senadora Patricia Bullrich, el presidente de la AMIA, Osvaldo Armoza, criticó la falta de avances en la causa judicial.

«Es como si estuviese detenida, adormecida o cajoneada», aseguró Armo, quien destacó que el proceso judicial «no ha generado novedades relevantes» en un año. Su denuncia se enmarca en el contexto de un caso que, según el ente, ha estado «en pausa» por presiones externas. A su vez, el dirigente repitió la posición del organismo sobre la responsabilidad iraní, afirmando que «el ataque se decidió, se planificó y se financió en el seno del régimen fundamentalista de Irán».

La AMIA volvió a exigir al gobierno la continuidad de las medidas de presión internacional. «Las notificaciones rojas que pesan sobre los fugitivos internacionales no son negociables», sostuvo Armoza, quien reclamó a Interpol que mantenga vigentes las órdenes de captura. «El mundo no puede ser un refugio seguro para los asesinos», enfatizó, mientras llamó a la comunidad internacional a garantizar que el tiempo no debilite las investigaciones. La institución también insistió en que la «verdad histórica y jurídica» ya está establecida, aunque el caso sigue sin tener un cierre definitivo.

El acto, que tuvo un tono serio y en el que se leyeron declaraciones en memoria de las víctimas, también contó con el recuerdo de las familias de las personas fallecidas. Sin embargo, el foco se centró en la necesidad de mantener la presión sobre los responsables, un tema que ha sido central en las discusiones entre la AMIA y las autoridades. La falta de resolución del caso, a pesar de los años de investigación, sigue siendo una de las cuestiones más polémicas en la agenda nacional.

La ceremonia marcó un llamado a la acción ante la persistencia de la impunidad, un asunto que sigue teniendo resonancia internacional y que, según la AMIA, no debe dejarse «en manos del tiempo». La denuncia del presidente de la mutual judía refleja el descontento por la ausencia de progresos en una causa que, desde hace décadas, ha sido un símbolo de la lucha contra el terrorismo.